Relatos salvajes
Por Alejandro Ippolito Transitamos los pasillos del infierno con postales permanentes de la locura revistiendo las descascaradas paredes de un país en ruinas. La gélida mirada del fantoche gobernante nos insulta con su perversa expresión y su total desvergüenza. Su lengua conforma una madeja de mentiras donde las palabras se enredan y tropiezan en un vómito balbuceante. Estamos muy cansados,

