La termita neoliberal

VisiónPaís/ mayo 22, 2018/ Sin categoría

«Este gobierno es la introducción de Argentina dentro de un dispositivo mundial nuevo, que puede hacer del país un lugar devastado»

A los cimientos de la Modernidad hoy carcomidos cotidianamente por las políticas neoliberales, la derecha contrapone los castillos en el aire de un futuro más allá (¿o en el más allá?). La buenaventuranza prometida luego del “necesario” sacrificio de muchos para pocos, un dispositivo novedoso que lleva a la antipolítica, y el deseo ante todo como fuerza movilizadora para volver a la voluntad popular. Todas ideas que podés encontrar en la entrevista al psicoanalista y escritor Jorge Alemán en #NoNosQuedaOtra, el programa de la revista Hamartia por AM740 Radio Rebelde.

Hamartia:- ¿Qué es esto que parece una nueva forma de neoliberalismo tardío, pero en definitiva es un sistema de desorganizarnos la vida?

Jorge Alemán:- El neoliberalismo tiende a lo que podríamos llamar un estado de excepción. En vez de suspender las garantías constitucionales, el Estado de Derecho y la democracia misma con un golpe militar, como si una fuerza viniera del exterior y la suspendiera, horada desde adentro, es como una termita que va destruyendo todo el edificio desde adentro. Esa es en general la práctica neoliberal. Cuando te querés dar cuenta el Estado de Derecho se parece al Estado de Derecho pero no es el Estado de Derecho; la democracia se parece la democracia pero no es la democracia. El neoliberalismo es un dispositivo que tiene la capacidad de ir destruyendo casi todas la estructuras simbólicas que configuraron a la Modernidad.

H:- Este avance de la derecha coincide con la fragmentaciòn del campo popular. Da la impresión de que hubo un proyecto que articulaba a los pueblos latinoamericanos, y que hoy eso esta desdibujado.

J.A.:- Eso forma parte de una ausencia de metodología en nuestras organizaciones populares que hay que descubrir. Y no lo digo desde afuera, me siento interpelado. Habría que pensar cómo se construyen las fuerzas populares de esta época. Pero también está en relación con la vida desorganizada de la que hablabas antes. Estamos frente una realidad donde la gente puede padecer cosas horribles y sin embargo no sumarse a una voluntad popular. O no inscribirse dentro de una voluntad popular. Que la gente esté mal no quiere decir que la vuelva candidata a un proyecto transformador. Se ha generado un nuevo tipo de obstáculo entre una cosa y la otra.

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Fuente Revista Hamartia
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