La penosa realidad impuesta al pueblo le resulta indiferente al prestamista de última instancia
Por Héctor Recalde
La devaluación de 2016. El pago a los fondos buitre. La rebaja de las contribuciones patronales. El techo a las paritarias. La rebaja del haber jubilatorio. El veto a la ley antidespidos. El proyecto de ley de primer empleo. El aumento de las facultades patronales para cambiar jornada de trabajo, lugar, categoría, etc. (Ius variandi.) El ajuste vía despidos de empleados públicos. El aumento del trabajo en negro. La modificación de la ley de accidentes de trabajo. Los proyectos de flexibilización laboral. Los procedimientos preventivos de crisis (Carrefour). Los tarifazos. El feroz endeudamiento externo. La apertura de las importaciones. La destrucción de la industria. El fondo de cese laboral que termina con el derecho a la protección contra el despido arbitrario. El fraude en el contrato de tiempo parcial (Ley 26.474). La rebaja de las indemnizaciones por despido. La derogación parcial del principio de irrenunciabilidad de los derechos. Las pasantías como vía del fraude laboral. El fraude de las locaciones de servicio. La falta de responsabilidad solidaria de las grandes empresas vía tercerización. La impunidad en el blanqueo de los trabajadores en negro.