JUAN LUCANGIOLI, TROVADOR DEL CORAZÓN DEL RÍO DE LA PLATA

VisiónPaís/ junio 14, 2026/ Sin categoría

Por María Villalba

Junio 13, 2026

Músico, poeta, compositor de una gran cantidad de canciones y poemas que expresan un alma profunda. Juan es trovador. El trovador es el poeta y el músico que compone y canta sus propias canciones. Eso es lo que hace Lucangioli. Así interpreta canciones de trovadores como Pablo Milanés y Silvio Rodríguez. De éste último, “Sólo el amor”. Esos cantores que bañan el Caribe con sus composiciones, y al decir de Juan en la canción que le dedica a Pablo Milanés: “no cantan sólos sino que hay muchos que cantan con ellos (…) con sus amigos del amanecer”. 

Lucangioli nació en Buenos Aires. Su madre, rosarina, su padre de Misiones y por ello Juan sostiene que su hábitat forma parte del río. Del corazón mismo del Paraná. Ese elemento de la naturaleza que va y viene, que fluye de un lugar a otro. Una podría pensar que su música recorre el universo. Así lo hace en la canción “Mi lugar en el mundo”.

Se formó en el Río de la Plata con música folklórica, pero también escaló hasta Brasil y estudió con el guitarrista de Chico Buarque. Se especializó en el sufí –rama mística y espiritual del Islam-. Sacó siete discos, escribió tres libros, y su música y poesía logró lo que él mismo describió en una entrevista de la agencia Paco Urondo: “la unión de lo simple con lo profundo”. 

En su música y literatura le escribe a la patria, al amor, al dolor, a la vida cotidiana, y a la vida en su lado más profundo: a su madre, sus hijos, a la naturaleza. También canta sobre nuestra dolorosa historia denunciando el robo de oro y de tierras en la época de la colonia.

Este 25 de mayo circuló en las redes su tema “Patria”, donde construye alrededor de esa fecha un lugar que teje lazos entre los seres humanos, entre las y los Argentinos.

¿Qué es la patria?, pareciera invitarnos a pensar. Estos son algunos elementos que aparecen en el tema: el mate, el Río de la Plata, María Elena y su cigarra, la milonga, Mafalda, Fito, la cordillera. O ese lugar más allá de las fronteras donde aprendimos a jugar y a cocinar.
Lo mismo pareciera preguntarse Alejandra Pizarnik en su poema “Piedra fundamental”: ¿dónde encuentro la Patria?

“(…) Yo quería entrar en el teclado para entrar adentro de la música para tener una patria. (…). (Tú que fuiste mi única patria ¿en dónde buscarte? Tal vez en este poema que voy escribiendo)”.

 

Podemos afirmar que Juan Lucangioli responde nuevamente a esta pregunta en su canción “Hay formas y formas”. Aquí la encuentra en una palabra, en una plegaria, en la nostalgia de un camino o de un hogar.  ¿O la patria está en la forma de compartir el amor?

Lucangioli es también escritor. En su libro autobiográfico “Cartas a mi madre” (2024) aborda el duelo materno expresado en un tratado de filosofía o psicología. Lo logra con un lenguaje de mucha profundidad. Reflexiona sobre ese vínculo tan primario en la vida con elementos simples y que calan hondo: “no podré utilizar más la palabra mamá”. Esa frase expresa un dolor medular ya que en vida esa palabra se escucha permanentemente. Para el autor, a partir de entonces, no podrá ser nombrada nunca más.
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Puede ser una gran idea detenerse por unos instantes, tomarse un mate y escuchar los colores que brotan de la garganta de Juan Lucangioli. Su música, pero también su literatura tan necesarias hoy.

 

 

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