Brasil: Ciencia en retroceso

VisiónPaís/ noviembre 29, 2018/ Sin categoría

Presencia policial en universidades, avance del extractivismo, intervención en la enseñanza y más recorte a la ciencia y la tecnología son algunas de las novedades que trajo el triunfo de Bolsonaro en Brasil. Los científicos se movilizan y advierten que el presupuesto 2019 solo alcanza para llegar a septiembre.

Por Nadia Luna
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Agencia TSS – Unos días antes de la segunda vuelta presidencial en Brasil, policías militares entraron a la Universidad del Estado de Pará y amenazaron con meter en prisión a un profesor. El docente había disertado sobre la producción de fake news y consideraron que la clase tenía contenido ideológico. Algo similar sucedió en la Universidad Federal de Campina Grande, donde policías ingresaron a la sede de la Asociación de Docentes para buscar e incautar supuestos panfletos a favor del candidato Fernando Haddad (PT). Desde la asociación explicaron que solo habían realizado un manifiesto en defensa de la democracia. No fueron casos aislados: la presencia policial en universidades se repitió varias veces antes del triunfo electoral del ex militar y candidato del Partido Social Liberal (PSL) Jair Bolsonaro, el pasado 28 de octubre.

Otro sector que está en alerta desde que comenzó la campaña es el de medioambiente. Bolsonaro, quien se manifestó “admirador de Donald Trump” y asumirá la presidencia el primer día del año próximo, anunció la unificación del Ministerio de Medioambiente con el de Agricultura, y designó a la empresaria Tereza Cristina, líder del Frente Parlamentario de la Agricultura, como ministra. Este frente está respaldado por empresas del agronegocio y ha impulsado iniciativas relacionadas con el uso de agrotóxicos y la explotación de los recursos naturales del Amazonas. Esto afectará también a las comunidades indígenas que habitan allí. “Gran parte de los indios son brasileños como nosotros. Ellos quieren tener energía eléctrica, televisión, Internet…”, había dicho Bolsonaro en campaña.

La presencia policial en universidades se repitió varias veces antes del triunfo electoral del ex militar y candidato del Partido Social Liberal (PSL) Jair Bolsonaro, el pasado 28 de octubre.

El sector científico también está en problemas. Además de compartir las preocupaciones de las áreas académica y medioambiental, por ser transversal a éstas y mantener una relación estrecha, viene sufriendo recortes en su presupuesto desde hace varios años. El ajuste comenzó en 2014, cuando Dilma Rouseff todavía estaba en el poder, y se agravaron con su destitución y la asunción de Michel Temer, quien fusionó el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación con el de Comunicaciones. Temer nombró ministro de la cartera híbrida a Gilberto Kassab, ingeniero civil y economista, quien fue denunciado por corrupción junto con otros integrantes del gabinete.

Al realizar un repaso por el presupuesto asignado en los últimos años (ver gráfico), se observa que el último pico fue en 2013, con más de 9.000 millones de reales. Para este año, el presupuesto descendió a 2.783 millones de reales, agravado por el hecho de que desde la fusión de ministerios el presupuesto también abarca áreas como telecomunicaciones y correos. La pregunta inevitable es: ¿la crisis del sistema científico se profundizará con el nuevo presidente? “Bolsonaro habló de disminuir recursos para las universidades e institutos de investigación. Todo indica que, si se sigue este rumbo, la ciencia y la tecnología brasileñas colapsarán muy rápidamente. Sólo quedarían las líneas que sean de interés para empresas de desarrollo tecnológico, sobre todo extranjeras”, le dijo a TSS Alejandra Kandus, doctora en Física y profesora de la Universidad Estadual de Santa Cruz, situada en el estado brasileño de Bahía. Kandus es argentina y vive en Brasil desde hace 17 años.

Evolución del presupuesto asignado a ciencia y tecnología en Brasil

* Valor posterior al agregado de recursos presupuestarios para ese año. A partir de 2016, el presupuesto incluyó también al área de Comunicaciones tras la fusión de ambos ministerios. Fuente: SBPC, 2018.

Kandus dijo que, si bien a simple vista el presupuesto para ciencia y tecnología aumentó un poco para 2019 (es de 3.750 millones de reales), “sigue siendo absolutamente insuficiente considerando la cantidad de nuevos investigadores que se forman, la corrección por inflación y los proyectos que no pudieron ser desarrollados este año porque los fondos no fueron liberados. Tampoco hay garantía de que no haya un ‘contingenciamento’ (retención) de dinero para destinarlo al sector financiero o de seguridad”. La Sociedad Brasileña para el Progreso de las Ciencias (SBPC) también sostuvo en un comunicado que, aunque parezca un aumento, la inversión adicional está destinada a otras áreas por fuera de la ciencia y la tecnología, donde el gasto permanece congelado.

El pasado 7 de noviembre, durante una audiencia pública de la Comisión de Ciencia, Tecnología, Comunicación e Informática de la Cámara de Diputados, integrantes de 40 entidades e instituciones científicas exigieron un aumento de presupuesto para 2019. En particular, insisten en la necesidad de aumentar los recursos para el Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (CNPq, el órgano equivalente al CONICET argentino), ya que con el presupuesto previsto para el año que viene el programa de formación y capacitación de personal del instituto sufriría un recorte del 28%.

“Un aumento de 300 millones de reales en la asignación para el CNPq es esencial para que la agencia se mantenga con los mismos recursos que en 2018, ya bastante bajos, y no tenga que suspender el pago de becas en septiembre del próximo año”, advirtieron. En diálogo con TSS, el físico brasileño Ennio Candotti, profesor de la Universidad Federal de Espírito Santo y expresidente de la SBPC, señaló: “El área económica del Gobierno es poco sensible a los reclamos de los científicos, ya que no comparte la tesis de que las inversiones en ciencia y tecnología son importantes para promover el desarrollo económico y la competitividad del sistema productivo”.

“El área económica del Gobierno es poco sensible a los reclamos de los científicos, ya que no comparte la tesis de que las inversiones en ciencia y tecnología son importantes”, dijo Candotti.

La comunidad científica también criticó una iniciativa que se está discutiendo en el Congreso llamada “Escuelas sin partido”. La SBPC se pronunció al respecto: “Ese proyecto de ley prevé la censura de profesores y alumnos de educación básica y superior desde el impreciso punto de vista de las convicciones religiosas o morales de los padres. Como tales puntos de vista son múltiples y variables, la educación escolar estará bajo constante amenaza de denuncias y castigos”. Kandus agregó: “Dada la defensa de Bolsonaro de lo que él y su gente llaman ‘desideologización’ de la educación, es esperable que haya muy poco financiamiento para proyectos de investigación en ciencias humanas, que son las que le dan contenido social a la producción tecnológica y de ciencias duras”.

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Fuente TSS-UNSAM
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