La Agonía de la Democrácia

VisiónPaís/ abril 9, 2018/ Sin categoría

Por Horacio Verbitsky 

Luego de la muerte de Hugo Chávez y de Néstor Kirchner, de la victoria de Mauricio Macrì y de la derrota de Rafael Correa ante su sucesor Lenín Moreno, el dirigente metalúrgico brasileño es el único líder en torno del cual es imaginable la eventual reconstrucción de un eje de poder popular que confronte con la ola neoliberal que comenzó a desplegarse a partir del primer lustro del siglo y no cesó de ganar fuerza desde entonces. Las inminentes elecciones en Venezuela, Colombia, Brasil y México marcan la urgencia de la disputa.

Estados fallidos

Ya en 2002 el gobierno de Estados Unidos ofreció público apoyo al golpe que apartó por 48 horas a Chávez del poder. Documentos obtenidos a través de la Ley de Libertad de Información por el Center for Economic and Policy Research en Washington, indican que luego de financiar y entrenar a grupos que apoyaron el golpe de Estado, el National Endowment for Democracy (NED) intentó lo mismo a través de un lockoutdel personal jerárquico de la industria petrolera entre fines de 2002 y principios de 2003, lo cual generó recesión y penuria de divisas.

La crisis haitiana de 2004, que culminó con el derrocamiento del primer presidente electo por el voto popular, el sacerdote y teólogo tercermundista Jean Aristide, fue tomada apenas como un antecedente, por la excepcionalidad del país, el más pobre, el único de población exclusivamente negra y un habitual protectorado de Estados Unidos, que no se privó de desplegar sus tropas con las usuales preocupaciones humanitarias. Pero ya en 2005, junto con el armado de una fuerza de paz de Naciones Unidas que permitió economizar tropas estadounidenses para una ocupación permanente, se desplegó la doctrina de los Estados Fallidos, considerados una amenaza para la seguridad [de Estados Unidos]. La publicación Foreign Policy y la ONG norteamericana Fondo para la Paz elaboraron un ranking de países en riesgo de convertirse en Estados Fallidos, entre ellos Haití, Colombia, República Dominicana, Venezuela, Guatemala, Paraguay, Perú, Honduras, Ecuador y Cuba. Esa lista reflejaba en parte hechos y en parte aspiraciones de los compiladores que postulaban la necesidad de intervenir para que esos supuestos espacios vacíos no fueran ocupados por el crimen organizado, el caos social o el narcotráfico, algunos de los fantasmas sucedáneos del anacrónico comunismo, que se agitan para justificar el control social.

Decenas de miles de cables diplomáticos filtrados por WikiLeaks desde las misiones diplomáticas de Estados Unidos en la región describen el apoyo económico y estratégico que recibieron distintos grupos de oposición al chavismo, sobre todo los que procuraron su desestabilización por la violencia, y a las fuerzas que confrontaron con Evo Morales en Bolivia y CFK en la Argentina, en las revueltas paralelas de las patronales agropecuarias en 2008. Ya en 2007, cables de la embajada en La Paz destacan el apoyo a la oposición en la Media Luna, “para reforzar a los gobiernos regionales como contrapeso del gobierno central” (07LAPAZ1167). La agencia de ayuda USAID tiene una Oficina de Iniciativas de Transición (Office of Transition Initiatives, OTI) que aprobó subvenciones por millones de dólares para financiar a los opositores a Chávez y a Evo (08LAPAZ717). Cuando los departamentos de la Media Luna organizaron protestas violentas en las que murieron 20 partidarios del gobierno, Cristina, Michelle Bachelet y Lula sostuvieron al gobierno de Morales, mientras Estados Unidos mantenía una comunicación regular con los líderes del movimiento violento, separatista y racista que se proponía “volar por los aires los conductos de gas” y considerar la “violencia como posibilidad para forzar al gobierno” (08LAPAZ1931). Incluso el cable 08LAPAZ2083_a menciona que un Comité de Acciones de Emergencia y el Equipo de Evaluación Situacional del Comando Sur “desarrollaran un plan de respuesta inmediata en caso de emergencia inesperada, por ejemplo un intento de golpe de Estado o la muerte del presidente Morales”. En agosto de 2008 el asesor en política internacional de Macrì, Diego Guelar (actual embajador en China) le dijo a un asesor del Congreso de Estados Unidos que “este gobierno no durará 60 días”. Macrì había dicho lo contrario. El reformateado ABC con Cristina, Lula y Bachelet equilibró las fuerzas en la región. En 2009, durante la campaña por la reelección de Evo, se estableció que terratenientes y empresarios de Santa Cruz de la Sierra habían reclutado a mercenarios centroeuropeos y carapintadas argentinos, (entre ellos el coronel seineldista Luis Enrique Baraldini) para actuar como fuerza de choque y comando asesino.

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Fuente El Cohete a la Luna
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