Volvemos para iluminar la oscuridad… y para quedarnos
Fotos: Manuel Fernández
Por Héctor Rodríguez
Volvimos. Sí, volvimos. Alegría colectiva, festejo largamente esperado y otra vez a empezar. Volvimos después de un genocidio por goteo de cuatro años a cargo –cuándo no– de la derecha “moderna”, esa que ya no usa corbata pero sí camisita celeste y campera uniqlo, como uniforme disciplinador.
Volvimos, y uno tiene ganas de gritar bien fuerte que lo conseguimos a fuerza de lucha, de ocupar las calles bancando palazos, y para devolverle la vida digna a los millones que durante el macrismo fueron desahuciados y estigmatizados con el mayor cinismo.
Creí (como muchos) y me hice ilusiones que el triunfo de anoche sería más amplio que el de las PASO. Comprobar que diez millones de argentinos eligieron votar al delincuente que arruinó el país, no es un dato que pueda soslayar. No haber podido obtener la intendencia de La Plata, o Mar del Plata, o Bahía Blanca, o Lanús… tampoco. No me deja tranquilo.
No hay diez millones de oligarcas, eso está claro. Lo que persiste es el odio. Un odio que Macri se ocupó de agitar en su (des)gobierno. Se va con emergencia alimentaria, un cepo que ni CFK se animó a implantar, la grieta profundizada y una deuda que ni Videla contrajo. Eso fue Macri. Lo peor de la democracia desde 1983 hasta hoy.
En lo único que no mintió fue en aquello de “lo peor ya pasó”. Es cierto. Lo peor ya pasó. Ahora llegamos con Alberto, Cristina (estratega de una categoría insuperable), Axel, Magario, Santoro, Felipe Solá, Mayra Mendoza y tantos compañerxs valiosos y comprometidos, para poner de pie el campo minado que dejan.
Nada será fácil. No es el panorama de 2003. Todo está mucho peor. Y hay urgencias que resolver. Confío absolutamente en Alberto. Y nada en Macri ni en su runfla de seguidores, que será opositora con las peores armas desde hoy mismo. No nos darán respiro. Pero acá estaremos. Despiertos, muy atentos, apasionados, pensando siempre en el Otro. Esto es peronismo, no un rejunte de empresarios avaros y políticos revanchistas.
Volvemos para iluminar la oscuridad que sembraron personajes como Carrió, Avelluto, Patricia Bullrich, Marcos Peña, Lombardi, Lopérfido, Laura Alonso. La lista es larga. A ellos los quiero en Tribunales. Y a nosotros, unidos sin separarnos más, alegres, felices por el regreso. Encendiendo todo. Como anoche. La luz de Evita en la 9 de Julio, como un faro inagotable, volvió a brillar después de años.
Volvemos para quedarnos. La ardua tarea acaba de empezar. Salud a todxs los compañerxs (en especial a los que quedaron en el camino).


