“El violín de Sara”
Hace pocos años, en El Dorado, el amplio salón donde los marinos de la ESMA decidían quién seguiría viviendo y quiénes tendrían destino de mar, el contraste con el afuera, donde llovía con furia, era estremecedor. Adentro del salón, ese sábado, éramos más de doscientas personas escuchando a Sara Rus, en otra “Visita de las Cinco”. Por Héctor Rodríguez Enero

