Los argentinos encienden las alarmas de otra crisis terminal
Una mujer pasa delante de un comercio de venta de frutas y verduras en Buenos Aires. REUTERS. Por Federico Rivas Molina El último derrumbe del peso activa las estrategias de una población habituada a situaciones extremas. Los argentinos sienten en la piel la inminencia de una gran crisis. Es una sensación casi imperceptible, un malestar que recorre todo el cuerpo
