Sucedió un 17 de ocubre

VisiónPaís/ octubre 18, 2020/ Sin categoría

La columna de Cultura de María Macaya

Octubre 18, 2020

Hoy domingo queremos compartir tres composiciones musicales para homenajear  al conjunto de trabajadores y trabajadoras, que siguen el camino de la lucha por la reivindicación de sus derechos, y alentar a todo el pueblo argentino para no claudicar en la búsqueda de la igualdad, la solidaridad y la independencia económica. «A los oligarcas» (1947) Alberto Marino y Antonio Tormo; «Las muchachas peronistas»  con arreglo y producción musical Acho Estol, Voces: Dolores Solá, Liliana Herrero, Teresa Parodi , Victoria Morán y Luana Pascual. Músicos: Josué Geredúss: piano, Alejandro Montaldo: bandoneón, Carolina Carolina Rodriguez: violín, Patricio Cotella: contrabajo. Ariel Ari Lavigna: mastering. Realización de video: Majo Malvaresz; «La descamisada» por la gran cantora nacional Nelly Omar.

También este fragmento de un texto de Roberto Baschetti, en Miradas al Sur en octrubre de 2009.

“Fue en mi país y en el tuyo, en ésta hija mayor de Indoamérica, que quiere ser una sola. Sucedió un 17 de octubre, pero podía haber sido cualquier otro día. Lo seguro es que tenía que suceder. Fue la firme avalancha del dolor, que se fue derramando por las calles. Y entonces, alguien recogió la queja. Le dio forma al grito subterráneo. Les dijo quienes eran. Los organizó. Y un día, los lugares de trabajo quedaron en silencio. Los desposeídos habían ganado la calle. Eran hombres, mujeres y niños que llevaban con ellos el hambre y el dolor. Pero también el triunfo. A ese triunfo le habían puesto un   nombre: JUAN DOMINGO PERON”.

Estas emotivas líneas pueden leerse en la contratapa de un long-play que se edita en 1973, reproduciendo una cantata popular sobre aquel magno acontecimiento para el campo nacional y popular: el 17 de octubre de 1945. La voz de los relatos está a cargo de Edith del Río y Héctor Alterio; canta el Grupo Arte Testimonial

Como se recuerda, para ese entonces, Perón que había surgido a la vida política y pública dos años antes, desde la Secretaría de Trabajo y Previsión, había dignificado al obrero, al trabajador, al asalariado, otorgando derechos conculcados desde siempre. Tomar parte por los humildes de nuestra patria le valió el ataque de todos aquellos que concentraban el poder: cierto sector de las FF.AA. ligado a la suerte de Inglaterra, los partidos liberales por derecha (demócrata, conservador) y por izquierda (comunista, socialista), las empresas extranjeras monopólicas, los ricachones locales y los estancieros de doble apellido que trataban a sus peones de igual o peor manera que lo que habían hecho los señores feudales con los siervos de la gleba. Unidos en el odio a Perón y defendiendo sus intereses, lograron aislarlo, despojarlo de todos su cargos forzando su renuncia y recluirlo en la isla de Martín García. Parecía que una vez más en nuestra historia, los que más tenían, los que hacían las leyes, los que vivían del trabajo ajeno, imponían su voluntad omnipotente.

Parecía… tan sólo parecía, porque el subsuelo de la patria sublevado (al decir de Raúl Scalabrini Ortíz) salió a jugarse por su Líder, a cambiar la historia argentina y a ser de ahí en más y para siempre, protagonista de la misma. No sólo rescataron a Perón sino que cuatro meses más tarde (febrero de 1946) lo ungieron presidente por medio de las elecciones más límpidas y transparentes de toda nuestra historia.

https://www.youtube.com/watch?v=McEAZm-I-io

 

Compartir esta entrada