Raúl Kulichevsky: “Con el SAOCOM 1B tendremos mapas…
El SAOCOM 1B viajó a Estados Unidos en un Antonov AN124 y, tras una demora de varios meses, se espera que pueda ser lanzado al espacio cuando las condiciones meteorológicas lo permitan en una fecha posterior al 25 de julio.
…tridimensionales del suelo”
El director ejecutivo de la CONAE habló con TSS desde Cabo Cañaveral, donde se realizan las últimas pruebas antes del lanzamiento del nuevo satélite de la misión SAOCOM, a fines de este mes. Los aportes de este nuevo desarrollo de la constelación ítalo-argentina y los nuevos proyectos que impulsará la agencia espacial.
Por Matías Alonso
Julio 23, 2020
Agencia TSS – El Satélite Argentino de Observación con Microondas (SAOCOM) es casi único en su tipo en el mundo: cuenta con una gran antena –de 35 metros cuadrados–, que posee un radar de apertura sintética (SAR, en inglés) en banda L, que permite tomar registros de la superficie terrestres de hasta dos metros de profundidad, con múltiples aplicaciones en agricultura, prevención de inundaciones y manejo de incendios, entre otras.
El SAOCOM 1B es un satélite igual al 1A, lanzado en el año 2018 por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), que completa la misión por parte de la Argentina, ya que forman parte de una constelación (SIASGE), que también incluye a cuatro satélites COSMO-SkyMED, de la Agencia Espacial Italiana. Al sumar la información de todos ellos se obtienen productos únicos en el mundo, cuyo objetivo principal es la gestión de emergencias, pero con múltiples misiones secundarias vinculadas con el desarrollo económico de ambos países y que permitirán brindar servicios de imágenes a terceros.
El SAOCOM 1B había viajado a Estados Unidos en un Antonov AN124 y, tras una demora de varios meses, se espera que pueda ser lanzado al espacio cuando las condiciones meteorológicas lo permitan en una fecha posterior al 25 de julio, a bordo de un lanzador Falcon 9 de la empresa SpaceX, con base en Cabo Cañaveral.
El ingeniero Raúl Kulichevsky, director ejecutivo de la CONAE, es uno de los 18 especialistas del organismo y de la empresa rionegrina INVAP que se encuentran en Florida, Estados Unidos, para la realización de las pruebas al satélite que forman parte de la campaña de lanzamiento. Desde allí, Kulichevsky mantuvo una conversación con TSS acerca de lo que significa este proyecto y sobre el resto de los proyectos satelitales y de acceso al espacio que desarrolla la CONAE.
El proyecto Tronador sufrió retrasos durante el Gobierno anterior. ¿Qué expectativas tienen ahora? ¿La idea sería contar con el microlanzador VLE y después con el Tronador?
Sí, el VLE va a ser un primer lanzador que nos va a permitir probar las capacidades de satelización de pequeños satélites de hasta 80 kilos, para poder hacer luego un aprovechamiento muy importante de todo lo que tenga que ver con el desarrollo del VLE en los Tronador II y III. En definitiva, gran parte de lo que se diseñe y se pueda probar con el VLE va a ser utilizado también en el proyecto Tronador. Por supuesto, hoy el país vive una circunstancia muy difícil pero entendemos que desde el Gobierno hay un interés en que el desarrollo del acceso al espacio en la Argentina se pueda llevar adelante, así que esperamos contar con los recursos presupuestarios que nos permitan avanzar con este proyecto, que es crítico para poder completar y tener independencia tecnológica y capacidades de lanzamiento propias para nuestro país. El VLE llegará a 300 kilómetros de altura con cargas útiles de hasta 80 kilos. Con menos carga, se podría llegar hasta 400 kilómetros. La idea es hacer una primera prueba hasta más o menos esa altura. En el caso del Tronador III, nos va a permitir colocar en órbita satélites de aproximadamente 650 kilos a una altura de entre 600 y 700 kilómetros.
¿Se espera que haya más vehículos experimentales de la serie VEX o ya se empezaría con el desarrollo del VLE?
No, ya empezamos con el VLE porque la etapa de vehículos experimentales, que eran los VEX, nos permitieron probar muchos subsistemas vinculados con la parte de propulsión y la de desarrollo de navegación guiada y control. Ahora, ya necesitamos de otras tecnologías que vamos a usar en el caso del VLE y que posteriormente servirán para el Tronador.
Si bien los plazos de desarrollo de tecnología son variables, ¿cuándo esperan hacer el lanzamiento del VLE?
Si contamos con los recursos presupuestarios adecuados, entendemos que probablemente podríamos estar haciendo un primer vuelo de prueba hacia fines del año 2022.
Fuente Agencia TSS

