POLÍTICA COLONIAL: CON EL CORREDOR ANDES-ATLÁNTICO, MILEI DEJÓ RECURSOS ESTRATÉGICOS EN MANOS DEL CAPITAL ESTADOUNIDENSE

VisiónPaís/ septiembre 28, 2026/ Sin categoría

Por Redacción AGN Prensa

Septiembre 24, 2026

El Gobierno de Javier Milei profundizó su alineamiento con Estados Unidos con el lanzamiento del Corredor Andes-Atlántico, una iniciativa que pretende colocar a empresas, capitales y organismos de financiamiento estadounidenses en sectores estratégicos de la Argentina. El acuerdo abarcó transporte, energía, minerales e infraestructura digital y estableció como uno de sus objetivos consolidar a Estados Unidos como un socio fundamental para la infraestructura y las inversiones en el país. El acuerdo fue presentado el último miércoles por el Subsecretario de Estado de los Estados Unidos, Christopher Landau, y el Canciller argentino, Pablo Quirno.

El objetivo fue favorecer la posición de privilegio de los capitales estadounidenses en el país mediante la conexión de sectores económicos considerados estratégicos de la Argentina con los principales puertos del Atlántico y los mercados occidentales. El esquema previó el dominio de ferrocarriles, vías navegables, puertos, oleoductos e infraestructura destinada a la generación y transmisión de energía, a través de un esquema de inversiones que no fue especificado. Al mismo tiempo, el Gobierno de Estados Unidos contempló aportar tecnología e instrumentos financieros para desarrollar comercialmente los recursos energéticos de Vaca Muerta y ampliar las exportaciones de petróleo y gas. De esta manera, uno de los principales reservorios energéticos del país quedó bajo la influencia de Washington.

Otro de los factores críticos que quedarían bajo el dominio del capital estadounidense son los minerales críticos. El Corredor Andes-Atlántico pretende avanzar sobre la producción minera mediante la profundización de la política extractivista. En tal sentido, los representantes de ambos países afirmaron que se trataba de asegurar cadenas de suministro y diversificar los abastecimientos globales. No obstante, el Gobierno de Milei posibilitó que los recursos nacionales quedaran subordinados a los intereses estratégicos de Estados Unidos.

El transporte fue uno de los nodos centrales del acuerdo. En tal sentido, se estableció el avance de obras de infraestructura para rehabilitar y ampliar el tendido de los ferrocarriles, las vías navegables y los puertos, con la participación directa de empresas estadounidenses en las licitaciones y las subcontrataciones. De este modo, la infraestructura fundamental para el movimiento de la producción nacional quedó incluida dentro de un esquema que promovió la participación directa de compañías de Estados Unidos.

La Embajada de los Estados Unidos, representante de los intereses de Washington en el país, sostuvo: «Los Estados Unidos pueden aprovechar las herramientas de financiamiento, desarrollo y asistencia técnica del gobierno estadounidense proporcionadas por la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de los Estados Unidos (DFC), el Banco de Exportación e Importación de los Estados Unidos (EXIM), la Agencia de Comercio y Desarrollo de los Estados Unidos (USTDA), así como el sector privado estadounidense, para apoyar el desarrollo del Corredor. Argentina busca continuar fortaleciendo su entorno legal y regulatorio, así como las protecciones a la inversión, para atraer capital extranjero, lo que incluye marcos legales y regulatorios transparentes, predecibles y efectivos que rijan las concesiones de infraestructura, dando la bienvenida a la participación de empresas y financistas estadounidenses en el mercado».

El campo tecnológico no fue ajeno al acuerdo. De este modo, se promovió el uso de tecnología considerada confiable por Estados Unidos y se estableció cooperación en materia de seguridad de plataformas y equipos destinados a la inspección aduanera. El criterio de Washington se incorporó a una estructura que no se limitó a las obras físicas y se extendió sobre áreas vinculadas con la infraestructura estratégica y el funcionamiento del comercio.

Para la Embajada, «Trabajando juntos, los Estados Unidos y Argentina buscan seguir fortaleciendo su sólida relación mediante una mayor inversión estadounidense, una estrecha cooperación en materia de seguridad y valores compartidos».

Por último, la representación diplomática explicó: «El Corredor Andes-Atlántico forma parte de la Asociación del G7 para la Infraestructura y la Inversión Global, y se basa en el respaldo de los Estados Unidos a corredores económicos estratégicos a nivel mundial que aseguran las cadenas de suministro estadounidenses y crean oportunidades para las empresas de los Estados Unidos. Entre los corredores existentes se encuentran el Corredor Económico India-Medio Oriente-Europa, la Ruta Comercial Transcaspiana en Asia Central y el Cáucaso, el Corredor de Lobito en el África subsahariana, y el Corredor Económico de Luzón en Filipinas».

Fuente AGN Prensa
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