¿Qué se puede? ¿Todo se puede? Sí, se puede.
Por Alejandro Ippolito Hace tiempo que trato de comprender cómo una de las frases más vacías que ha generado el marketing político se pudo convertir en el eslogan de un sector de la sociedad nada despreciable en términos electorales. La incredulidad compartió espacio con la tristeza al ver que nutridos grupos de personas repetían como un mantra esa fórmula hueca,
