MÍSTICA Y POLÍTICA PARA PONERSE LA PATRIA AL HOMBRO-DOSSIER…
…DEL ENCUENTRO NACIONAL 2022 – Parte 8
ZAMBULLIRSE EN LA HERMOSURA Y LA ALEGRÍA DE SER PUEBLO
Mayo 1, 2023
PADRE “TANO” ANGELOTTI
Parroquia San José – Homilía en la Misa por la Patria
En la página del Evangelio de hoy, Jesús nos pone el ejemplo de un hombre
“religioso” y de un pecador declarado que van al encuentro de Dios. Cuando
van al encuentro de Dios suben y bajan. ¿Por qué suben? Dice el Evangelio que
para encontrarse con Dios suben al templo, nosotros hoy estamos como barrio,
como comunidad organizada, como pueblo y venimos a subir para
encontrarnos con Dios. Subir quiere ser la invitación a levantar la mirada, a
mirar más lejos, a mirar el horizonte, a mirar más grande, a mirar más amplio, a
mirar con todos y con todas, a mirar levantando el corazón y con un corazón
cada vez más grande donde nadie quede afuera, donde nadie sobre, donde
nadie sea descartado. Levantar la mirada: no podemos reconstruir nuestro
barrio, no podemos reconstruir nuestra patria sin levantar la mirada,
olvidándonos de Dios. No podemos luchar por nuestro barrio, no podemos
luchar por nuestra patria y dejar fuera a Dios. Necesitamos volver a
reencontrarnos con Dios, necesitamos volver a reiniciar nuestro pueblo,
nuestra comunidad, nuestro barrio desde el mismo Dios. Necesitamos a Dios
en la lucha por la justicia social, necesitamos no perder ese sentimiento
fundamental y fundacional por el cual nos metimos a luchar, que es el amor. No
nos podemos olvidar de Dios, no podemos olvidarnos del amor en la
construcción de un mundo más justo, más humano, más hermano, más
fraterno. Y después tenemos que bajar, encontrarnos con Dios nos hace bajar
como bajo Dios. Toalla y palangana es el camino de aquel que quiere servir a
los demás. A bajarse, a hacerse hermano, a hacerse prójimo, a hacerse familia;
zambullirse en la hermosura y en la alegría de ser pueblo, tenemos que
bajarnos.
Tenemos que aprender a bajar un poquito y a reencontrarnos todos iguales,
todos hermanos. Es muy lindo el Evangelio que pone en Jesús y el ejemplo de
aquel que se creía religioso es un hombre que le da la cara, al para
presentársele a Dios y decirle todos los méritos que tiene, la famosa
meritocracia que tiene para encontrar la bendición de Dios. “Yo no soy como
los demás”, empieza descartando a los otros: ya empezó mal. “Yo no soy como
los demás, que son ladrones”, “pago”, dice; “rezo tantas veces”. Y empieza a
hablar de él, una gran tentación que tenemos en nuestra vida, en nuestro
barrio, en nuestra patria; el jugar al “yoyo” y cuando hay mucho “yo” no hay
lugar para Dios. Cuando hay mucho “yo” no hay lugar para los demás, pero
como canta esa linda canción “juegan a primero yo y después también yo” y si
no hay amor, no hay nada grande. No se puede regatear y por eso el gran
desafío del cual nos lleva de la mano Jesús y su Evangelio, es pasar del “yo” al
“nosotros”. Si no somos capaces de pasar del “yo” al “nosotros”, de corrernos y
dejar entrar a los que vienen atrás, si no somos capaz de pasar del “yo” al
“nosotros”, no somos capaces de gestar un pueblo nuevo, porque solamente
somos pueblo cuando dejamos entrar a los últimos, a los que vienen más lento,
a los que no producen, a los que dejamos afuera, a los que tienen hambre, a
los que están enfermos, a lo que no tienen trabajo, a los que están en las
cárceles. Solamente llegamos a ser pueblo cuando entran los últimos y por eso
el gran desafío al que nos invita su evangelio es pasar del “yo” al “nosotros”. Y
por eso regresamos hoy, en esta Misa, a la Virgen de Luján, por nuestro pueblo
argentino, por esta tierra bendita que recibe tantos hermanos y hermanas
nuestras de la patria grande, para que no perdamos la capacidad de hacer
lugar, de recibir la vida como viene y de encontrar la bendición, la alegría y el
gusto de ser pueblo, de ser familia, de ser una comunidad organizada desde los
más pobres a todos. Le pedimos a Dios de la Virgen su bendición en este día.
Que así sea.
EL ENCUENTRO EN IMÁGENES
Fuente https://www.factorfrancisco.org/






