Macri, a media luz

VisiónPaís/ junio 2, 2018/ Sin categoría

Los sueldos, aún los “privilegiados”, quedan rezagados frente a la inflación.

Por Mario Wainfeld

Imagen: Joaquín Salguero

El costo político del veto dista de ser la mayor aflicción del presidente Mauricio Macri. Si nos ponemos estrictos, el sideral valor de las tarifas de emergía, gas y agua no es el principal costo que pagan millones de argentinos. O, por mejor decir, no es para nada el único. Los productos de la canasta familiar aumentan de modo exorbitante.

Los sueldos, aún los “privilegiados”, quedan rezagados frente a la inflación.  Las pequeñas y medianas empresas la pasan fatal.

Si abril hubiera sido el peor mes del año, Macri y su equipazo podrían bailar en una pata, usando el balcón de la Casa Rosada. Con tino y precaución, ahorran el espectáculo y vallan la Plaza de Mayo. Todo tiene que ver con todo. Saben, aunque niegan “de boquilla”, que lo peor está por venir. Las directivas del Fondo Monetario Internacional (FMI) para profundizar el ajuste y los despidos recién llegan a preembarque.

El “costo” que con tanto afán quiso evitarse el oficialismo es síntoma de un problema mucho mayor: el programa económico de Cambiemos deja afuera, castigada, a una cantidad creciente de ciudadanos. Entre ellos a la “clase media” que lo aupó y lo refrendó en las urnas o a los jubilados que creyeron en las monsergas budistas de Macri y en el engaña pichanga de la reparación histórica.

La narrativa oficial, reduccionista, pone patas para arriba al método cartesiano. Divide cualquier problema complejo en tantas partes como sea necesario para hacerlo incomprensible. Para entender lo que pasa, en el enorme contexto del veto, hay que abrir el angular, salirse del empacado recinto del Senado, mirar la calle, los lugares de trabajo, los hogares.

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Fuente Página 12
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