Litio: la energía del futuro

VisiónPaís/ julio 20, 2019/ Sin categoría

Por Pehuen Tupac Carrica*

En este informe se pretende abordar el impacto social, económico, político y
ambiental de la extracción del Litio (Li, mineral alcalino) debido al creciente uso, así como también la localización de las más grandes reservas mineras en el mundo (Chile, Bolivia, Argentina).

Ante la evolución acelerada de la explotación del Litio se
ha generado un debate en base a las preocupaciones por el eventual impacto social,
y ambiental. Un ejemplo es el impacto que estos proyectos pueden tener en los
recursos acuíferos. En cuanto al aspecto político, se han generado leyes y decretos
en los países andinos que regulan los usos actuales del Litio y su proceso de
extracción, esto sugiere una necesidad de ordenarse y pensar estratégicamente,
definir pautas de crecimiento, planificar y ordenar el uso del suelo, de esta manera
se intenta sostener el equilibrio de los ecosistemas que son, por naturaleza,
sensibles a los cambios asegurando la sostenibilidad de las economías regionales.
Desde lo económico la creciente demanda y el manifiesto interés por parte de los
inversores importantes, permite reflexionar sobre el porqué de ese crecimiento su
utilidad, y una racionalidad de costo beneficio, para que esta tendencia creciente se
mantenga. Sin embargo, se espera que el debate sobre el Litio suceda en un marco
de equidad para evitar la fuga de los beneficios que este produce.

Desarrollo del Informe

Litio, elemento químico.

El Litio, es un elemento químico descubierto en 1907, por George Urbain,
que pertenece a los metales alcalinos; su número atómico es 3, y su ubicación en
la tabla periódica es en el grupo L, periodo 2. Este se caracteriza por ser un metal
de color plateado, que se oxida rápidamente si entra en contacto con el agua, o
simplemente con el aire. La particularidad de este elemento, se debe a que es el
más ligero que existe; su densidad es la mitad de la del agua. Este mineral tiene
múltiples usos, se encuentra en baterías, donde se aprovecha su alto potencial
electroquímico. Las sales del Litio son estabilizantes de humor, por eso aparece, en
mínimas proporciones, en los fármacos antidepresivos; por sus propiedades
higroscópicas, el bromuro de Litio y el cloruro de Litio, sirve como desecantes; a
nivel industrial es usado como espesante para grasas lubricantes en forma de
estearato de Litio; entre otras utilidades.

Exploración y explotación de Litio

Como resultado de los avances científico-tecnológicos, el Litio se ha
convertido en un preciado recurso estratégico. Desde los años 20, la industria bélica
norteamericana, dirigía sus investigaciones hacia el mineral más liviano de la tabla
periódica, el Litio (Li), para la fabricación de armas termonucleares. En los años 70,
con el desarrollo de nuevas tecnologías en telecomunicaciones y energías
renovables, el Litio tuvo un nuevo valor de uso: la elaboración de carbonato de litio
como insumo para el desarrollo de baterías eléctricas, desechables y recargables.
Existen dos maneras de extraer este mineral para el uso comercial. La extracción a
partir de espodumeno, que requiere trabajos de minería (trituración, molienda y
lixiviación); y también a partir de salmueras, que es la de menor costo extractivo, y
la más común en la producción mineral. El carbonato y el cloruro se extraen de las
salmueras y se usan para el hidróxido de litio y metálico. En estas, se usan bombas
que la extraen de perforaciones y luego se coloca en un pozo, el cual permite
evaporar el agua, dejando en forma sólida la sal común. Se hace una separación
de diversos elementos como el potasio, el magnesio, cales de magnesio y sulfatos,
para lo que se usa cal. Esta separación deja como producto liquido del litio, y se
genera en una planta procesadora el litio puro al 97%. Se coloca el carbonato de
sodio y se extrae excedente del proceso. Y así se formula el carbonato de litio. Este
proceso se puede visualizar en las zonas andinas del Norte Argentino y Chile, y
también en Bolivia. Desde mediados de los 70, se desarrolló una nueva
organización del trabajo, que articula el comercio mundial en tres grandes grupos –
Estados Unidos, Europa y el este de Asia-, relegando al resto de los países el papel
de proveedores de materias primas. Algunas burguesías periféricas se asociaron a
capitales transnacionales, consolidando una economía cada vez más dependiente
de las inversiones extranjeras. Son los sectores populares y sus organizaciones, los
únicos interesados en un proceso de desarrollo socio-económico autónomo,
soberano y ambientalmente controlado.

Localización

El litio se encuentra distribuido bastante homogéneamente alrededor del
mundo: desde el mineral asociado a rocas en Australia, pasando por vastas
reservas en Rusia, China y el Tíbet, continuando hacia el África, más
particularmente por Zimbawe, hasta finalizar en el continente americano, con
reservas en Estados Unidos, Brasil y la particular zona del “Triangulo del Litio”
conformada por los países de Bolivia, Chile y Argentina. El famoso “Triángulo del
Litio” se caracteriza por ser la zona localizable con la mayor reserva del mineral en
el mundo, concentrando alrededor del 85% de las reservas de litio en salmueras y
el 50% de la cantidad mundial. Actualmente este mineral se encuentra distribuido
en Chile, en el Salar de Atacama; en Bolivia, en el Salar de Uyuni; y en Argentina,
en el Salar de Olaroz (Jujuy), Salar El Rincón (Salta) y Salar del Hombre Muerto en
la provincia de Catamarca, siendo este último la mayor reserva del país.

Escalas, multinacionalidades y multinacionales.

Podemos tener diferentes apreciaciones en cuanto a definir exhaustivamente
las escalas del litio. Generalmente cuando definimos escalas, estas están asociadas
a diferentes espacios, territorios o lugares. Hay tres escalas que nos resultan vitales
para este trabajo: la escala local, la escala regional y la escala mundial o planetaria.
Para un buen análisis y explicación de los factores que influyen en estas escalas no
podemos ser ajenos al componente social, el cual consideramos sumamente
importante para este trabajo. Desde una perspectiva local y tomando como ejemplo
el Salar de Olaroz, en la provincia de Jujuy se pueden identificar varios actores
sociales: la empresa explotadora del mineral y las comunidades indígenas dueñas
de la tierra. Esta escala es la más relevante en cuanto al principio de la ruta de
comercialización del mineral, ya que es donde se encuentra el producto en estado
natural. También es importante señalar que los factores sociales, ambientales y
culturales se ven inmersos o se hacen más fuertes dentro de un ámbito local. Las
repercusiones que podrían llegar a tener una inadecuada forma de explotación o
extracción repercuten singularmente en lo local, generalmente en contra de las
comunidades o pueblos circundantes a este tipo de actividad. Por este motivo es
que consideramos importante (quizás la escala más significativa) ésta escala, no
solo desde el punto de vista del comienzo de la actividad minera o de la ubicación
del mineral sino porque es en lo local donde se genera el flujo de lo histórico, de los
relatos, de las vivencias de antiguos pobladores, de una identidad plegada de
explotación y de una cultura de sumisión hacia aquellas personas, simbólicamente
“dueñas de la tierra”. ¿Por qué hablamos de la escala regional en el Litio?
Generalmente asociamos a esta escala como la antecesora a la escala mundial,
siempre siguiendo una perspectiva macroeconómica. Que América Latina sea la
poseedora de las mayores reservas de este mineral en el mundo no es algo para
perder de vista. Dentro de esta región los países de Bolivia, Chile, Argentina y Brasil
configuran potencialmente el monopolio del litio, en cuanto a su explotación. Pero
es a escala mundial o planetaria cuando todas nuestras apuestas al crecimiento de
esta región se ven cegadas. El monopolio del litio hoy por hoy no se encuentra en
cual o cuales son los países que poseen el recurso: estos son solos espectadores.

Actualmente países como China, Japón, Corea del Sur, Indonesia y Estados Unidos
son los mayores compradores de litio a nivel mundial. Estos países concentran el
90% de la producción de baterías de ion-litio del mundo. Como hemos visto no
alcanza con tener localmente el recurso natural para figurar en el mercado
internacional, sino es menester que la explotación vaya acompañada con un
adecuando y sofisticado proceso de industrialización. Generalmente, son las
empresas multinacionales las que brindan este tipo de actividad económica y de
explotación. En Argentina, las concesiones a transnacionales no fueron de alcance
nacional. En 1987, la provincia de Catamarca licitó su Salar de Hombre Muerto, y
comenzó las negociaciones con la Lithium Corporation of America (actualmente
FMC). A principios de 1991, firmó un contrato de exploración y cuantificación de
reservas. Hacia 1993, se sanciona la Ley de Inversiones Mineras (N° 24.196) que
garantiza amplias facilidades arancelarias, desgravación impositiva, estabilidad
fiscal por 30 años y limitadas regalías provinciales; esto incentivo a la definitiva
radicación en Argentina. En la actualidad, Catamarca, Salta y Jujuy concentran más
de 10 proyectos en instalación para desarrollar distintos componentes de litio,
potasio y boro, siendo el principal destino de las inversiones en exploración de
reservas de litio para exportación, en muchos casos directamente vinculadas a las
principales automotrices mundiales desarrolladoras de vehículos eléctricos, como
Toyota, Mitsubishi y la francesa Bolloré.

El litio como recurso estratégico.

El título es solo una mera presentación de este párrafo. Como estudiantes
debemos comprender que un recurso natural es considerado estratégico cuando
tiene una relevancia o una característica significativa frente a otros recursos
similares, principalmente su escasez. Sobre todo es significativo cuando se valora
dentro del PBI de un país, cosa que en la explotación del litio no sucede y, además,
no está catalogado como un recurso escaso (de hecho es el 27 mineral más
abundante del mundo). No debemos confundir un recurso estratégico de un país
con un mineral o un recurso codiciado por empresas multinacionales o por países
demandantes. Tampoco lo debemos confundir con una acelerada tendencia a su
utilización y demanda. Es cierto que es un mineral con un alto potencial tecnológico
para el futuro, y aquí es donde entran en juego la globalización y los estudios
geográficos. En palabras de Ortega Valcárcel “la excepcional revolución técnica que
representa el desarrollo de la informática y la electrónica y su incidencia en la
práctica total de la vida social han dado al mundo unas perspectivas que los teóricos
del postmodernismo han elaborado en discursos que confluyen en la idea de la
desaparición de la dimensión espacial o territorial. Todo es inmediato, todo es
cercano, todo queda unificado por una cultura visual y por el dominio de la cultura
industrial”.

Relación espacio-necesidad.

Podemos hacer referencia a que la explotación y extracción del litio responde
a una necesidad y demanda social. Pero debemos tener en cuenta ciertos factores
que guían o crean este tipo de necesidad, es decir, factores como el mercado
internacional, la variación del precio de exportación de la materia prima, las
ocupaciones militares, etc. Además, hay que tener en cuenta que contamos con un
recurso natural no renovable, es decir, finito, por lo que en ciertas condiciones de
posición y uso este espacio sufre variaciones a lo largo del proceso histórico (en
este caso el tiempo de explotación del recurso es muy importante), explicando así
que un lugar con un potencial económico privilegiado en cierto momento puede ser
abandonado en otro. Por esto mismo es que tomamos a Alvet como referencia para
entender por qué factores externos como los nombrados anteriormente influyen
directamente sobre la escala local y moldean su actividad. Un evento ocurrido en
alguna parte del mundo o el descubrimiento de una nueva forma de hacer más
sencilla la elaboración de baterías de ion-litio puede influir sobre la demanda y
extracción del mineral. Estos pasos o situaciones nos sirven para explicar que cada
vez más las fronteras son solo una ilusión de territorialidad y de identidad cultural.

Frontera tecnológica y utilización del recurso.

Los yacimientos de litio empiezan a posicionar a la Argentina en un lugar muy
privilegiado en el mundo. Principalmente, el litio se utiliza a gran escala para la
fabricación de baterías de ion-litio que son las baterías que actualmente conocemos:
baterías de teléfonos celulares, de computadoras y baterías para autos eléctricos.
Estamos ante un mineral clave dentro de la transición energética. Para tener un
panorama de la situación actual y sobre la utilización del recurso una batería lleva
una ínfima cantidad de litio: una tonelada de litio en el mercado sale
aproximadamente $US 6000, mientras que una batería para la elaboración de un
auto eléctrico sale entre $US 15.000 y $US 20.000. Estados Unidos y Alemania
actualmente están destinando más de $US 1000 millones en investigación para
poder bajar el costo de las baterías. Por esto, la ciencia y la técnica es sumamente
importante en cuanto las dar una respuesta a las necesidades sociales del
momento. Realizando una crítica, la clave no está en tener litio como recurso
explotable, sino en el conocimiento materializado que permite construir la batería.
Por eso, tener litio es solo una oportunidad de desarrollo económico, pero no
constituye la clave para la obtención del conocimiento. La importancia de contar con
baterías producidas en Argentina y en Sudamérica es fundamental, principalmente
para lograr la transición energética, ya que el mundo funciona en base a
combustibles fósiles que representan un 54% de las emisiones de gases de efecto
invernadero. Las baterías de litio generarían energía limpia para el mundo. De
hecho, hoy por hoy, las baterías de litio son la base de la energía solar y eólica, ya
que la energía generada se almacena en este tipo de baterías. El punto vital sería
la articulación entre industria argentina, ciencia argentina y políticas de estado que
vayan a favor de la innovación tecnológica y el bienestar social, es decir, la ciencia
y la técnica al servicio del pueblo, en relación a un modelo de desarrollo que sea
realmente creativo y que no implique la exportación de la naturaleza. Es
fundamental tener una política de estado hacia la innovación tecnológica para poder
realizar la industrialización del litio, pero son mayores las trabas de los países
centrales y una de ellas es el conocimiento generado o la famosa “frontera
tecnológica”, la cual permite obtener grandes ganancias. Un punto importante y que
no debemos dejar de lado es que la fabricación de este tipo de baterías no solo
utiliza litio como producto principal, sino también minerales como el coltán y el
cobalto (este último es utilizado para la elaboración de pantallas LED y pantallas de
plasma). No solo debemos acaparar las posibilidades a la simple extracción de litio,
sino que los países como actores mundiales deben tener en cuenta que el litio es
un elemento más de la cadena de producción de las baterías. Hoy el mundo está
totalmente en contacto directo y la comercialización de materias primas es un punto
básico para entender los procesos de fabricación y producción de elementos al
orden del día. Para dar un ejemplo: no se puede apreciar al dimensión de la “fiebre
del litio” sin entender que este mineral por sí solo no es nada, sino que está asociado
a minerales tan valiosos como el coltán y el cobalto, que son minerales estratégicos
por su escasez y su preciada utilización para la industria tecnológica. Por esto, y
para finalizar, debemos ser integrales a la hora de abordar una problemática de esta
envergadura y como futuros geógrafos debemos comprender que el campo de
estudio es sumamente amplio e interdisciplinar y es importante tener en cuenta los
aspectos locales, regionales y globales al momento de realizar cualquier
apreciación o investigación.

El caso de Bolivia.

Actualmente Bolivia es el país con la mayor reserva de litio en salmuera del
mundo, con aproximadamente 5,5 millones de toneladas. Los actuales yacimientos
tienen control estatal, es decir, el recurso es administrado en su totalidad por el
Estado Boliviano pero la desventaja que tiene es que posee un actual entorno
técnico y económico muy reducido. Esto lo deja en seguir siendo uno de los países
exportadores de materia prima, aunque en los próximos años se perfila como un
potencial industrializador de litio. En enero de 2006, asume el cargo presidencial
Evo Morales Ayma, líder campesino-cocalero. En 2007, la FRUTCAS,
(1)elabora propuesta de industrialización estatal de los recursos evaporíticos del salar de
Uyuni, concentrado en la producción de carbonato de litio y cloruro de potasio a
cargo de una empresa 100% estatal. Esta propuesta fue asumida por el gobierno
como política de Estado, sobre la base del Plan de Desarrollo. Es el 1° de abril de
2008, se promulgo el DS 29496, declarando prioridad nacional el Plan de
Industrialización de los Recursos Evaporíticos del salar de Uyuni.

Dimensiones globales y estructuras de dominación.

Según Blanco, lo que se puede destacar es la articulación de los actores
sociales como pueden ser el Estado, los propietarios de los medios de producción
y pobladores. En el caso de estudio, las empresas que quieren comercializar el litio,
además de las organizaciones sociales que están presente en la sociedad
(sindicatos, instituciones de la sociedad civil, etc.) manejan su poder en cada una
de las escalas, tanto local como globalmente. También se puede hablar de cómo el
espacio va cambiando: un espacio biológico y natural es apropiado y se lo
transforma en una segunda naturaleza, socializada, antrópica. Las zonas de
explotación son localizaciones naturales, que con la introducción de las maquinarias
de las empresas para la extracción del mineral van modificando el espacio natural
hacia un espacio social. Podemos destacar el uso de las redes como una de las
características del espacio geográfico, en la que refiere a la conexión entre diversos
actores que llevan a cabo intercambios de materia, información y capital, tal como
sería el manejo que tiene el circuito del litio, empezando desde la extracción hasta
la comercialización con distintas partes del mundo. El espacio donde se localizan
los salares poseen diversas interrelaciones que se constituyen por las interacciones
locales y globales como puede ser el caso de la comercialización del mineral. Todas
estas relaciones que se dan crean diferencias, posiciones que ocupan cada uno de
los grupos que intervienen (empresas, empleados), creando una estructura de
dominación y subordinación que se da a lo largo de todo el circuito comercial.

Impacto Ambiental

Como toda actividad minera, la explotación de litio no deja afuera la
preocupación por el impacto ambiental y social. En este caso, se encuentra muy
ligada al cambio climático. En este sentido existen, por ejemplo, resistencias de
comunidades indígenas en Argentina, que piden la suspensión de varios proyectos
de explotación del litio. En cuanto a la forma en que impacta, no difiere del de los
demás minerales; consumo y contaminación del agua, transformación del paisaje y
los ecosistemas sensibles, y generación de residuos sólidos y químicos. El proceso
de producción contamina las aguas subterráneas, que representan el agua potable
de las comunidades indígenas. En la planta piloto del salar de Uyuni de la COMIBOL
(Corporación Minera de Bolivia), se han sustituido partes del agua potable para la
producción de agua salina del Río Grande de Lipez. En zonas áridas como el norte
de Chile y Argentina, el uso del agua potable para la extracción y producción es un
riesgo para la sustentabilidad de la zona.

Conclusión

Para concluir este trabajo podemos destacar que este componente social ha
producido cambios en la sociedad tanto en lo político- económico como en lo
ambiental y la importancia que este tiene desde que se realiza la exploración visto
desde la escala local hasta su industrialización y comercialización desde la escala
global. Este mineral que se lo encuentra en diversas partes del mundo, pero que su
localización más importante está en el Triángulo del Litio ubicado América del Sur,
se caracterizan por tener múltiples particularidades que beneficiaron a la sociedad,
como las desventajas que tiene a la hora de su extracción debido al excesivo uso
del agua, así como la contaminación de los suelos. En este estudio de caso es muy
importante hablar del espacio geográfico: según el autor Milton Santos es la
construcción del espacio relacionado al hombre, además que es un testimonio de
los procesos llevados a cabo en el pasado y en el presente. Se debe destacar el rol
del geógrafo, con el uso de sus conocimientos, de un lenguaje formal y de las
representaciones simbólicas de la sociedad puede hacer un exhaustivo análisis
sobre el circuito del litio (exploración, explotación, comercialización, etc.), pasando
por una explicación sobre las ventajas y desventajas que posee este circuito y
concluir con una opinión sobre las políticas tanto sociales como de mercado que
tiene arraigadas este componente cultural y social.

*Estudiante de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional de La Pampa

Notas

(1) Federación Regional Única de Trabajadores Campesinos del Altiplano Sud.
Fecha del informe 25 de abril de 2018.

Bibliografía

 Albet, A y Benjamin, P (2000). Una Geografía Humana
Renovada: lugares y regiones en un mundo global. Ed. Vicens Vives –
Instituto de Ciencias de la Educación. Barcelona. España.
 Blanco, Jorge (2007) “Espacio y territorio: elementos teóricoconceptuales implicados en el análisis geográfico. En Fernández Caso, M.V.
– Gurevich, R. (coord.) Geografía. Nuevos temas, nuevas preguntas. Biblos.
Buenos Aires.
 Chiozza, E. y Carballo, C. (2006) Introducción a la Geografía,
UNQ Editorial. Cap.1.
 Nacif, Federico. «Bolivia y el plan de industrialización del litio: un
reclamo histórico». La revista del CCC [PDF]. Enero / Agosto 2012, n° 14/15.
Disponible en Internet:
http://www.centrocultural.coop/revista/exportarpdf.php?id=322. ISSN 1851-
3263.
 Ortega Valcárcel, J. (2000) Los horizontes de la geografía.
Teoría de la geografía. Barcelona, Ariel. (Capítulo 18: El objeto de la
geografía. Las representaciones del espacio. Capítulo 24: Los horizontes de
la Geografía).
Fuente Nodal
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