LA ESI CUMPLE 20 AÑOS BAJO ATAQUE: EL DESFINANCIAMIENTO DE MILEI YA SE SIENTE EN LAS ESCUELAS

VisiónPaís/ octubre 6, 2026/ Sin categoría

Un relevamiento nacional advierte sobre la pérdida de equipos, recursos y coordinación para sostener una política que sigue vigente.

Por Redacción de Deuda Prometida

Octubre 5, 2026

El sábado se cumplieron 20 años de la sanción de la Ley 26.150 de Educación Sexual Integral (ESI), una de las políticas educativas que amplió derechos en Argentina y que, pese a continuar vigente, atraviesa un fuerte proceso de debilitamiento durante el gobierno de Javier Milei.

La norma no fue eliminada, pero su implementación perdió respaldo institucional en buena parte del país. La reducción de equipos especializados, la falta de capacitaciones, el menor acceso a materiales y el corte de la articulación con el Estado nacional modificaron las condiciones en las que la ESI llega a las escuelas.

Un relevamiento del Movimiento Federal XmásESI, integrado por docentes, especialistas y activistas de las distintas provincias, expuso el alcance del deterioro. De las 20 jurisdicciones analizadas, en 13 se detectó un debilitamiento de las políticas destinadas a garantizar la Educación Sexual Integral.

El retroceso tampoco se expresa necesariamente mediante la eliminación de programas. En varios distritos, las estructuras fueron absorbidas por otras áreas, perdieron jerarquía o quedaron reducidas a equipos pequeños. En otros casos, directamente desaparecieron los espacios institucionales que funcionaban como referencia para las escuelas.

La ESI sobrevive sin el respaldo que tenía

Uno de los principales indicadores aparece en la cantidad de referentes especializados. El relevamiento señala que en 11 de las 20 jurisdicciones estudiadas ya no existen referentes de ESI, pese a que esos cargos habían funcionado previamente.

A esto se agregan cuatro provincias en las que nunca hubo referentes específicos. Solo cinco de las jurisdicciones relevadas informaron que actualmente cuentan con ellos.

El resultado es que buena parte de la tarea quedó en manos de docentes y equipos escolares que continúan impulsando actividades aun sin una estructura estatal que los acompañe. La política pública, en esos casos, depende cada vez más de las capacidades y decisiones de quienes trabajan dentro de las escuelas.

La situación también refleja un quiebre en el esquema federal. En 14 de las 20 jurisdicciones consultadas señalaron que ya no existe articulación con Nación.

Graciela Morgade, vicedecana de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, doctora en Educación y especialista en ESI, cuestionó el escenario actual y señaló un proceso de desmantelamiento y desfinanciamiento. “Además de estar desfinanciada, la ESI está impugnada teórica e ideológicamente”, explica Morgade.

La especialista también marcó las diferencias entre provincias: “tenemos una enorme heterogeneidad entre provincias. En la provincia de Buenos Aires se creó y se sostuvo una Dirección de Educación Sexual Integral. Pero también hay provincias en las que prácticamente ya no hay equipo provincial”.

Dos décadas que cambiaron la educación

El recorrido de la ESI excede los contenidos previstos originalmente por la Ley 26.150. Durante estos 20 años, su implementación estuvo atravesada por nuevas normas y transformaciones sociales que ampliaron el marco de derechos.

La Ley de Educación Nacional, sancionada poco después de la ESI, incorporó referencias al género y a los Derechos Humanos. Luego llegaron el Matrimonio Igualitario en 2010, la Ley de Identidad de Género en 2012, el movimiento Ni Una Menos desde 2015, la Ley Micaela en 2018 y la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo en 2020.

Ese proceso fue modificando las prácticas educativas y amplió las discusiones que se desarrollan dentro de las aulas.

Morgade considera que la ESI actual tiene un alcance mucho mayor que el que tenía en sus primeros años y destaca que su desarrollo se produjo también a partir de los cambios sociales y legislativos que atravesó el país.

La permanencia de esos aprendizajes también aparece entre los estudiantes. Adolescentes y jóvenes reconocen la existencia de la ley y reclaman espacios vinculados con sus contenidos.

Según Morgade, “la demandan en los centros de estudiantes y en entrevistas cuando tenemos oportunidad de hacérselas. Reconocen a la ESI como una política de la Argentina. Yo, a veces, con humor digo que la ley es como la birome y el dulce de leche porque a nivel internacional, se la reconoce como una política pública argentina de ampliación de derechos de enorme validez”.

El discurso contra la ESI también se mantiene

La disputa no se limita al financiamiento. En los últimos años también crecieron los cuestionamientos políticos contra la Educación Sexual Integral, con acusaciones de adoctrinamiento y críticas a sus contenidos.

Valeria Sardi, docente e investigadora feminista de la UNLP y militante por la ESI, sostiene que los 20 años de experiencias acumuladas permiten responder a esos cuestionamientos, aunque advierte sobre la persistencia de discursos que buscan desacreditarla.

“Hay un acumulado de experiencias en distintos espacios educativos que se fueron desplegando en estos 20 años que dan cuenta de una potencia en relación con la ESI que permite resistir de otro modo los ataques y embates actuales. Sin embargo, también se dan cotidianamente resistencias que se presentan desde el discurso del adoctrinamiento y, sobre todo, con discursos de odio que nos retrotraen a épocas en las que aun no estaba la ESI, a cuestiones que creíamos saldadas”.

Para sus defensoras, la discusión actual ocurre sobre una política que ya forma parte de la experiencia cotidiana de numerosas comunidades educativas y que dejó herramientas para abordar cuestiones vinculadas con derechos, violencia, género, salud y vínculos.

Fuente Deuda Prometida
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