INVESTIGADORES DE LA UNSAM IDENTIFICAN LA CLAVE PARA ANTICIPAR LA ENFERMEDAD PULMONAR CRÓNICA EN BEBÉS PREMATUROS

VisiónPaís/ diciembre 26, 2025/ Sin categoría

Una investigación internacional impulsada por científicxs de la Escuela de Bio y Nanotecnología identificó patrones tempranos que permiten detectar potenciales complicaciones respiratorias durante el primer mes de vida. El hallazgo podría generar nuevos diagnósticos y tratamientos.

Por Bianca Pirone

Diciembre 19, 2025

Un estudio internacional coliderado por investigadores de la UNSAM, el CONICET, el NIH y el Imperial College London logró redefinir la enfermedad pulmonar crónica en bebés prematuros extremos, basándose en su evolución respiratoria durante las primeras semanas de vida. El hallazgo podría cambiar cómo se diagnostica y trata la enfermedad en todo el mundo.

El estudio, publicado en The Lancet Child & Adolescent Health, propone una forma más temprana y precisa de anticipar complicaciones graves —incluida la mortalidad— y podría redefinir los criterios actuales de diagnóstico de la displasia broncopulmonar (DBP), principal enfermedad pulmonar crónica de neonatos prematuros.

La displasia broncopulmonar es una enfermedad pulmonar crónica que afecta a miles de recién nacidos prematuros cada año en el mundo y puede dejar secuelas respiratorias graves y persistentes hasta la adultez. Mauricio Caballero, autor del estudio y director del Centro Infant de Medicina Traslacional (CIMET) de la Escuela de Bio y Nanotecnologías (EByN) de la UNSAM, considera “tardío y poco preciso” al diagnóstico actual de la enfermedad. “El diagnóstico médico que se utiliza desde hace décadas está basado en la asistencia respiratoria mecánica que se aplica durante el período neonatal para mantener la adecuada oxigenación de los órganos de los recién nacidos. Esto no refleja adecuadamente la complejidad ni la dinámica real de la enfermedad y deja sin clasificación a los bebés que fallecen antes de alcanzar la edad diagnóstica, generando un vacío clínico y dificultades para tratamientos efectivos y/o personalizados”, explica.

Para superar estas limitaciones, el equipo de investigación aplicó herramientas avanzadas de análisis de datos y aprendizaje automatizado (machine learning), similares a las utilizadas en biomedicina y ciencias ambientales. En lugar de evaluar un único punto en el tiempo para diagnosticar enfermedades pulmonares, los investigadores analizaron la evolución diaria del requerimiento de oxígeno durante los primeros treinta días de vida, utilizando un enfoque conocido como “latent class trajectory modelling”, que permite identificar patrones ocultos en grandes volúmenes de datos.

El estudio incluyó a más de 1000 bebés prematuros nacidos en Argentina y Estados Unidos con menos de 1250 gramos. A partir de ese análisis, los investigadores identificaron que estos bebés prematuros no siguen un único camino en su evolución respiratoria, sino cuatro trayectorias distintas, cada una asociada a riesgos muy diferentes de complicaciones y muerte. Además, la identificación de estas  trayectorias respiratorias diferenciadas permite anticipar complicaciones hasta tres semanas antes que los criterios diagnósticos tradicionales.

“Este trabajo demuestra que los bebés prematuros no siguen una única evolución respiratoria. Identificar estas trayectorias nos permite reconocer a los pacientes de alto riesgo de forma más temprana y precisa”, señala Caballero.

Cuatro trayectorias que redefinen la enfermedad

Las cuatro trayectorias identificadas se diferencian por la evolución del requerimiento de oxígeno durante la internación neonatal:

  1. Requerimiento persistentemente bajo, asociado a una evolución estable y favorable.
  2. Requerimiento alto inicial con mejora, con dificultades respiratorias tempranas que se resuelven progresivamente.
  3. Inicio leve con deterioro respiratorio tardío, un grupo que aparenta buena evolución inicial pero presenta un empeoramiento marcado hacia el final del primer mes, con alta tasa de mortalidad y de secuelas pulmonares en el tiempo.
  4. Requerimiento persistentemente alto, correspondiente a los bebés más lábiles desde el nacimiento, con mayor incidencia de complicaciones graves y riesgo de muerte precoz (antes de los 15 días de vida).

Dos de estos grupos mostraron un riesgo de mortalidad significativamente mayor incluso semanas antes de alcanzar la edad en la que hoy se diagnostica formalmente la DBP, lo que evidencia las limitaciones de las definiciones actuales basadas en evaluaciones tardías y estáticas. “Analizar la película entera, en vez de una foto fija, es mucho más informativo”, señala Damián Álvarez-Paggi, otro de los investigadores principales. “Cruzar el análisis de trayectorias con la presencia de distintos factores de riesgo permite desentrañar información clave sobre el verdadero estado del bebé, acelerando el diagnóstico y habilitando terapias estratificadas”.

Para evaluar la solidez del enfoque, el mismo análisis fue replicado en una cohorte independiente de más de 800 bebés prematuros del Prematurity and Respiratory Outcomes Program (PROP) de 13 unidades neonatales de Estados Unidos. Los resultados fueron idénticos, lo que confirma la validez externa del modelo y su potencial aplicabilidad en distintos sistemas de salud y poblaciones neonatales del mundo.

El desarrollo metodológico y la validación estadística contaron con un rol destacado de investigadores del National Heart and Lung Institute del Imperial College London, en el marco de una colaboración internacional sin precedentes que reunió a más de 20 neonatólogos argentinos de 5 maternidades líderes de la Ciudad de Buenos Aires, junto con especialistas en epidemiología, biología computacional y salud ambiental del Reino Unido y Estados Unidos.

Según los autores, este nuevo enfoque podría permitir:

  • Identificar bebés con riesgo crítico más de tres semanas antes que los métodos actuales.
  • Personalizar las intervenciones respiratorias según la trayectoria de cada paciente.
  • Optimizar el uso de recursos en las unidades de cuidados intensivos neonatales.
  • Mejorar la predicción de secuelas respiratorias a largo plazo.

Para Fernando P. Polack, director científico de la Fundación Infant, “estos resultados abren la puerta a una neonatología más precisa, donde cada bebé reciba cuidados adaptados a su patrón de enfermedad y no a definiciones rígidas”.

Un aporte argentino con impacto global

Argentina presenta una de las tasas de prematurez más altas de la región, y la enfermedad pulmonar crónica del prematuro es una de las principales causas de hospitalización prolongada y seguimiento médico a largo plazo. En ese contexto, este trabajo posiciona a la UNSAM y al CONICET como actores centrales en la investigación traslacional en neonatología, y destaca el valor de las alianzas estratégicas con instituciones líderes como Imperial College London y National Institute of Environmental Health Sciences (NIH) de Estados Unidos.

La combinación de datos clínicos de alta calidad, análisis estadístico avanzado y colaboraciones internacionales permitió construir un nuevo marco conceptual que podría cambiar la forma en que se diagnostica y se comprende la enfermedad pulmonar del prematuro en todo el mundo.

Los resultados desafían los modelos diagnósticos tradicionales y remarcan la necesidad de avanzar hacia definiciones dinámicas que contemplen la evolución respiratoria del bebé a lo largo del tiempo. Esto podría permitir intervenciones más tempranas, mejorar la estratificación del riesgo y optimizar los recursos en las unidades neonatales.

El próximo paso del equipo será investigar los mecanismos biológicos —inflamatorios, genéticos y ambientales— que diferencian a cada fenotipo, con el objetivo de desarrollar estrategias terapéuticas más tempranas y efectivas desde el inicio de la vida.

 

Fuente Noticias UNSAM
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