HEBE
Por Viviana Britos para @visionpaisarg
Diciembre 7, 2023
Estanislao Santos, fotoperiodista, es el responsable de esta imagen: el momento en que Hebe se pone el pañuelo, instante en que ella se encuentra con sus hijos, según decía.
Los ojos cerrados y la expresión de su rostro dan cuenta de la comunión de almas, de profunda convicción, de profunda ternura, de dolor. Un segundo antes de encontrarse con su mirada, con su sonrisa. Antes de continuar la lucha.
Demetrio Iramain, autor del libro, nos trae sus palabras. «Lo escribió con Hebe y para Hebe», dijo Cristina Camaño en la presentación del libro en la Casa de las Madres, el 4 de diciembre, día en que Hebe de Bonafini hubiera cumplido 95 años.
Pablo Llonto autor del prólogo nos explica el valor documental del mismo y como tal será usado en los alegatos de los juicios de Lesa Humanidad. Nos hará tan bien leerlo sobre todo en estos tiempos.
Demetrio nos trae sus recuerdos, que son los recuerdos populares. «Nos comparte su poesía, porque a veces se necesita poesía para contar la realidad», dice Carlos Polimeni. No hay palabras para describir a las Madres, hay que inventar otro lenguaje. Son un inexorable histórico.
Sara Mrad, una de las madres presentes, habla de Hebe como la corporalidad de la palabra en la lucha revolucionaria y también la esperanza. Para las madres las palabras son imprescindibles, son como seres que habitan en el cuerpo y salen como en un parto. Salimos a la calle cuando la consigna era El silencio es salud, salimos con el cuerpo y las palabras.
Demetrio nos trae el diálogo, nos trae su voz. Dice Teresa Parodi: en el libro Hebe está tan viva, que emociona. Ella creaba comunidad a su alrededor, el sentido de lo colectivo estaba siempre presente. Y agrega: recordarla nos hace más liviano el corazón.
Cierra la convocatoria con una canción que ella dedicó a Hebe cuando supo que se fue. Conmovedor momento. Ella convoca al público presente a golpearse levemente el pecho y ella canta a capela al compás de ese sentimiento sonoro.
Madre eterna del pueblo
No te olvido, te abrazo
No te pierdo, te encuentro
No te lloro, te canto


