Galasso de media cancha: Mario Soffici
Ilustración: Luis Schinca
Norberto Galasso y Fabián Mettler cuentan la vida de Mario Soffici en el programa Galasso de media cancha. Pionero del cine argentino, filmó películas memorables como “Viento Norte”, “Prisioneros de la tierra” y “Tres hombres de río”. Desarrolló un cine no banal, comprometido y de fuerte contenido social.
Mario Soffici
Nace en Florencia, Italia, el 14 de mayo de 1900. A los 9 años, llega junto con su familia a la Argentina, radicándose en Mendoza. Allí, permanecen un tiempo, y luego se mudan a Buenos Aires. En la ciudad, Mario toma contacto con el mundo del circo, dedicándose a hacer juegos de ilusionismo y prestidigitación. A los 18 años, empieza también a dirigir obras de teatro de aficionados. Por esa época, lee ávidamente obras de autores famosos, aunque con dificultades por el poco manejo del idioma. A los 24 años, participa como actor en una obra teatral. De viaje por España conoce a José Agustín Ferreyra, con quien colabora en la filmación de la película “Calles de Buenos Aires”. Allí, arranca su carrera cinematográfica, que es muy dura en los comienzos: “Pasé hambre –dice- (…). Fue terrible, pero increíblemente sensibilizador”. Filma, luego, el cortometraje “Noche federal”, que no llega a estrenarse. En 1935, filma “Alma de bandoneón” y dos años más tarde “Viento Norte”, con guión de Alberto Vacarezza sobre un texto de Lucio Mansilla (Excursión a los indios ranqueles). En 1938, dirige “Kilómetro 111”, película que refleja la relación promiscua entre el ferrocarril y los consorcios cerealeros. Soffici hace un cine argentino, con perspectiva criolla y tocando temas vedados en la Década Infame. Tiempo después, en 1939, filma “El viejo doctor”, “Héroes sin fama” y “Prisionero de la tierra”, considerada –esta última- la mejor película de todos los tiempos, adentrándose ya en el camino espinoso del cine comprometido, no banal. En 1943, produce la que considera su película más importante: “Tres hombres de río”. En 1954, dirige “Barrio gris” y tres años después produce “Rosaura a las diez”, sobre el libro de Marco Denevi. Soffici, alterna su tarea de director con la de intérprete, componiendo algunos personajes famosos como el Dr. Jekyll y Mr. Hyde. Entre 1973 y 1975, se desempeña en el Instituto Nacional de Cinematografía, alcanzando el cargo de director. Muere, el 10 de mayo de 1977. “Nunca vi un hombre –dijo Osvaldo Soriano- que transmitiera tanta honradez y serenidad: una grandeza de alma que le brotaba por los ojos y la voz”.
Fuente Radio Caput


