EL LOCO
Por Viviana Britos
Junio 8, 2024
En un país muy muy cercano había una vez un niño para el cual la economía era esencial.
Desde joven se consideraba un ávido lector de esa disciplina. Uno de esos libros le había cambiado la vida e imaginaba que un mundo así era posible.
Se hizo militante de ese mundo, que muchos miraban con recelo, pero él estaba seguro de poder crearlo casi como un mesías.
Fue tan fundamentalista, que con un grupo de seguidores cercanos: amigos y familia, creó un partido o algo así. Este creció en forma lenta, solapada, imperceptible. Su hermana tarotista, apoyo incondicional, lo animaba. Para él era suficiente, hasta la llamaba “el jefe”.
Seguía leyendo y compartiendo libros de una economía obsoleta, en la cual él creía como si fuera una religión. Muchos lo alentaban, como cuando se alienta a un amigo a realizar una locura sabiendo que el fracaso es inevitable.
Comenzó a aparecer en televisión y entrevistas de radio. Confesó ante la audiencia su traumática vida personal y la verdad de su perro. Él había decidido clonar a su mascota adorada, muerta hacía unos años, con quien mantenía una relación a través de una médium y confesó que su voz lo guiaba en el camino a seguir desde el más allá.
Su discurso era casi risible como una parodia de la política y las redes sociales se inundaron de este nuevo protagonista. Una burla a lo establecido.
La “libertad total” era su lema. Ideas tontas y locas fueron ganando espacio público: libre portación de armas, libre venta de órganos, salud y educación pagas, el estado es un enemigo, por decir algunas.
Las bocas abiertas, las risas espontáneas y los silencios, sobre todo los silencios invadieron reuniones familiares y encuentros de amigos.
Después de escucharlo decir que se postularía como candidato a presidente, el rumor de su trastorno mental se hizo audible. En la calle lo llamaban “el loco.”
Ese fue su apodo desde chico, hasta se editó un libro con ese nombre.
Algunos seguían riendo.
Fue una larga competencia. Se llegó a la última instancia y algunos no creyeron en la posibilidad de que fuera primer mandatario. Sin embargo, ganó el balotaje y fue presidente.
Lo que vino después fue peor. Hambre, desocupación, inflación y distopía.
No se hagan problema este es un cuento de ciencia ficción.
Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia.

