El disfraz insuficiente

VisiónPaís/ julio 23, 2019/ Sin categoría

Por Gustavo Rosa

Quizás sean relajantes los rodillos limpia trenes e inviten a poner la espalda para comprobarlo. Tal vez sea tentadora la travesura y pueda convertirse en un video chistoso para viralizar. Un momento de distracción lo merece cualquiera, menos el presidente que nos está hundiendo en una crisis multidimensional sólo por el capricho de hacerlo. Algunos dirán que no es para tanto, pero el tiempo para los bailecitos burlones y las bromas de playboy envejecido ya está de más. El triunfalismo canchero sobra cuando estamos al borde del abismo y los dramas reales de muchos argentinos desbordan por todos los rincones. Que lo diga Fernanda Marsciano, la esposa de un despedido de la fábrica militar Fanazul, que estuvo varias horas detenida y tiene una causa contravencional por destinar unos insultos a Macri. Merecidos insultos que no deben ser condenables, sino todo lo contrario.

A esta altura de las cosas, todo lo que venga de Ellos cae mal, desde la obsecuencia con el Imperio que nos puede incrustar en un conflicto internacional hasta la defensa absurda del servicio voluntario de Bullrich que corona a Gendarmería como la institución más prestigiosa, a pesar del accionar represivo que provoca muertos y heridos. Ambos episodios resultan peligrosos: el primero porque los únicos atentados terroristas que hemos padecido fueron consecuencia del alineamiento con las políticas bélicas de EEUU y el segundo porque pone la formación de jóvenes y adolescentes en manos de una fuerza de seguridad que ha inventado una pericia para apuntalar la incongruente hipótesis del asesinato de Nisman.

A 20 días de las PASO, todo simulacro se descubre, como la dulzura fingida de Vidal cuando explica el desempleo desde el incremento poblacional o alivia la certeza de una mesa vacía con la posibilidad de usar zapatillas blancas. Con el cinismo que caracteriza a todos los PRO, la gobernadora bonaerense reconoce que “han sido años difíciles, pero no para los más pobres que fueron los más protegidos”. ¿Protegidos? Si casi todas las políticas apuntan a aniquilarlos. Los más pobres no necesitan protección, sino que se los saque de la pobreza. ¿Acaso estará convencida de que con pavimento y dádivas se alcanza la dignidad?

Una vela en las sombras

El marketing hace que los precandidatos del oficialismo digan que esmaravilloso, sorprendente, emocionante “lo que estamos logrando juntos”. Los números indican que más que orgullo, deberían sentir vergüenza. Salvo que en lenguaje PRO sea positivo llevar el salario del primero al último puesto en la región o que la inflación –que Macri prometía bajar en dos minutos- acumule un 200 por ciento desde el fatídico día del Bailecito en el Balcón. Quizá para Ellos sea maravilloso que la Pobreza Cero se haya convertido en un crecimiento de la cantidad de excluidos, que baje el consumo de energía, no por conciencia ecológica sino por imposibilidad de pagarla o que el desempleo se haya duplicado. Tal vez para Ellos sea emocionante que la Revolución de la Alegría se haya transformado en una epidemia de angustias.

Las superficiales expresiones de estos gobernantes deberían exasperar a los gobernados. Desde que desembarcaron en La Rosada SA, tildaron comorevolucionario todo lo que propusieron. Una revolución todo terreno hacia el medioevo, con caza de brujas y una inquisición mediática que pide hoguera para los herejes y todo. Cada enunciado expresa lo contrario de lo que han hecho. Pero lo más llamativo es que los que exigían autocrítica al gobierno anterior no reconocen un solo error de los miles que han cometido. ‘Error’ como beneficio de la duda, pero muchos estamos convencidos de que todo lo han hecho adrede. Hasta acá nos querían arrastrar. O más allá, también, al punto de lograr que gran parte de los trabajadores acepte una reducción salarial a cambio de estabilidad laboral. Una especie devaquita para que los angurrientos especuladores a los que Macri representasigan llenando sus arcas en paraísos fiscales.

Y lo peor es que la estrategia de campaña se basa en abstracciones que construyen una ficción negada por la realidad. El empresidente Macri afirma ante los amables micrófonos que nunca hubo tanta libertad de expresión como en su gobierno, aunque sean ellos mismos los que censuran a los periodistas de los medios públicos que han sobrevivido a la guadaña de Hernán Lombardi y amenacen a los críticos al punto de ahogarlos económicamente para que no puedan subsistir. Y si no basta con la cárcel a los empresarios, un oportuno allanamiento puede ser una eficaz medicina para silenciarlos. Encima, la principal promesa de campaña eshacer lo mismo pero más rápido y con mayor rigor, como lo demuestran las reformas Laboral y Previsional que tienen en carpeta. Sólo los suicidas podrían adherir a estas propuestas. Hay que ser masoquista para votar por tanto deterioro. Hay que estar muy confundido para creer queajustando más, todos vamos a estar mejor.

Del otro lado se plantea otro panorama. Un lado que está comprendiendo que la conciliación y la tibieza no construyen el camino necesario para salir de este hediondo pantano. Un lado que espanta al establishment con una lógica diferente. El precandidato a presidente, Alberto Fernández está calentando motores para conquistar a los tibios. «El primer día vamos a poner dinero en los bolsillos de los argentinos para que puedan volver a consumir», aseguró en una de las tantas entrevistas. Nada revolucionario: tan sólo asegurar que la rueda del capitalismo funcione adecuadamente. No existe mercado sin compradores ni oferta sin demanda.

Si el establishment se espanta es por su propio egoísmo. Y si hay nerviosismo en el Círculo Rojo es porque Fernández cuestiona el endeudamiento bestial de estos años y promete una renegociación que no será sometimiento. Que responsabilice al FMI del estado de nuestra economía y denuncie la violación de su estatuto al silenciar la fuga de divisas sugiere que se revisarán las cuentas.

Las elecciones primarias están a menos de veinte días. Aunque el menú se muestre variado, la polarización está servida. La bifurcación es tan marcada que ni Caperucita Roja puede errar el camino: el lobo está desnudo y no hay piel de cordero que lo cubra. El que se confunde es porque quiere o porque ya cruzó el charco para estar en el peor lado.

22 de julio de 2019
Fuente Apuntes Discontinuos
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