DÍA DEL CHAMAMÉ
Tránsito Cocomarola
La columna de Cultura de María Macaya
Septiembre 20, 2026
Km 11 es considerado el himno del ritmo correntino. Obra cumbre del autor, compositor y acordeonista Mario del Tránsito Cocomarola, el”Taita”.
En homenaje a este músico cada 19 de septiembre, día de su fallecimiento en 1974, se conmemora el Día del Chamamé.
La Ley Nacional 26558 fue promulgada en 2009. En su primer artículo reconoce a este estilo musical como parte integrante del patrimonio cultural argentino.
El chamamé es un diálogo musical entre la herencia guaraní y la nostalgia europea convertida en danza argentina tradicional bailado con los cuerpos pegados. Es fiesta y melancolía en un mismo abrazo.
Su cuna es la provincia de Corrientes con influencia en todo el litoral argentino. El chamamé se toca también en Misiones, Entre Ríos, Santa Fe, Chaco y Formosa, Buenos Aires y el sur de Brasil.
Su origen se remonta a los años 30. Una generación fundadora, entre otros, conformada por Emiliano Cardoso, Avelino Flores, Ernesto Montiel y el cuarteto Santa Ana, que a la par de Mario del Tránsito Cocomarola, Don Isaco Abitbol y Tarragó Ros, originaron la historia grande del chamamé,
que dio lugar a esa gran vertiente de músicos que son Carlos Talavera, Antonio Tarragó Ros, Cambá Castillo y Lucas Monzón.
El acordeón, el bandoneón, la guitarra, el violín, son sus instrumentos protagonistas.
Cada verano la Fiesta Nacional del Chamamé en Corrientes se convierte en el templo de esta cultura.
En el Anfiteatro Cocomarola, las grandes figuras y músicos consagrados comparten escenario con nuevos talentos. Pero la verdadera magia está en el público: abuelos, padres y nietos vibran con la misma pasión, y las parejas se levantan a bailar espontáneamente, creando una postal viviente de la transmisión cultural.
La alegría, la euforia, la nostalgia, se expresan con el sapucay, ese grito agudo y potente, el que sale del alma, característico del chamamé.
