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VisiónPaís/ junio 4, 2018/ Sin categoría

La demanda de dólares no ceja y la “ayuda” del FMI será un salvavidas de plomo

Por PEDRO BISCAY 

El ritmo del dólar es imbatible. El 3 de enero el mayorista cotizaba a 18,45. Al cierre de mayo, rondó los 24,96 pesos. Desde que comenzó el año, la depreciación acumula un 35%, con lo cual ya supera el 150% desde el inicio del gobierno. La corrida podría haber sido mucho mayor si el BCRA mantenía firmes sus ideas de no intervenir en el mercado de cambios. Cuando Federico Sturzenegger lanzó su pomposo plan de metas de inflación dijo que el dólar no debía estar sujeto a intervenciones cambiarias. Sin embargo, en cada una de las intervenciones que la mesa de dinero de la autoridad monetaria realizó durante estos dos meses, pisoteó cada vez más fuerte sus creencias monetaristas. Lo hizo al decir que no le preocupaba el precio del dólar, mientras vendía más de 10.000 millones de las reservas internacionales; al intervenir en el mercado de futuros cuando el compromiso de reservas liquidadas había alcanzado el 12% y también cuando levantó la bandera de la independencia de la institución pero pasivamente aceptó que el Ministro de Finanzas le maneje directamente la mesa de operaciones en los dos días previos al Supermartes. No es ningún secreto que la muralla de 5000 millones de dólares que el Central mantiene activa en el mercado mayorista, es también una estrategia de intervención cambiaria pasiva, diseñada por Caputo, que todavía está operando con plena vigencia. Con el correr de los días, esta oferta de dólares a 25 dejará de ser un techo y pasará a consolidar un nuevo piso. La pregunta que todos se hacen es quién financia la muralla, es decir cuáles son los dólares de disponibilidad inmediata para abastecer la demanda en caso de una nueva aceleración del ritmo de la corrida cambiaria. Desde el 2 de mayo los depósitos en dólares del sector privado comenzaron a descender, mientras la colocación de préstamos se mantuvo constante en torno a los 16.000 millones de dólares. Por esta razón, desde enero de 2018 en adelante el coeficiente préstamo/depósito del sector privado creció un 8%.

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Fuente El Cohete a la Luna
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