Al mundo le falta un tornillo
La columna de Cultura de María Macaya
Julio 17, 2022
1930 en Argentina, tiempo de «la década infame», que se caracterizó por
la ausencia de la participación popular, la persecución a la oposición, la
tortura a los detenidos políticos, la creciente dependencia de nuestro país
y la proliferación de los negociados. Se descubre el planeta Plutón en Arizona, Estados Unidos.
La crisis económica mundial se extiende por toda Europa.
1931 en España se concede el voto a las mujeres. Se deroga la Ley
Seca en Estados Unidos.
1932 en Alemania , el Partido Nacional Socialista consigue la victoria en
las elecciones generales. Ley marcial en Honduras para reprimir la revuelta de trabajadores
bananeros de la United Fruit. Los británicos arrestan a Gandhi en la
India,
Más o menos así estaba el mundo, ese año escribía Enrique Cadícamo
la letra de “Al mundo le falta un tornillo”. Qué genialidad!
«Hoy no hay guita ni de asalto
y el puchero está tan alto
que hay que usar el trampolín.
Si habrá crisis, bronca y hambre,
que el que compra diez de fiambre
hoy se morfa hasta el piolín”.
Plena actualidad.
“El autor tiene que pintar el momento que está viviendo el país. Debe
aportar con algo a la historia de la ciudad en tal época. El aporte del
artista, del músico, del compositor, es el resultado de un cuadro hecho de
Buenos Aires” decía el poeta, el autor de los 1000 tangos, Al teatro
aportó obras como «Así nos paga la vida» en colaboración con Wally
Zenner: «La baba del diablo» con Pelayo; «Folie» con Sofovich; «El romance
de dos vagos» con Germán Ziclis; «El cantor de Buenos Aires» con Alberto
Ballerini; «La epopeya del tango», y otros más.
Para el cine dirigió y escribió películas que se llamaron «Virgencita de
Pompeya», «Noches cariocas», «Nace un campeón», etc.
Domingo Enrique Cadícamo nació en General Rodríguez, un 15 de julio
de 1900 décimo y último hijo de Ángel Cadícamo y Hortensia Luzzi, un
matrimonio italiano.
Comparto la letra completa del tango «Al mundo le falta…»
Todo el mundo está en la estufa,
Triste, amargao y sin garufa,
neurasténico y cortao…
Se acabaron los robustos,
si hasta yo, que daba gusto,
¡cuatro kilos he bajao!
Hoy no hay guita ni de asalto
y el puchero está tan alto
que hay que usar el trampolín.
Si habrá crisis, bronca y hambre,
que el que compra diez de fiambre
hoy se morfa hasta el piolín.
Hoy se vive de prepo
y se duerme apurao.
Y la chiva hasta a Cristo
se la han afeitao…
Hoy se lleva a empeñar
al amigo más fiel,
nadie invita a morfar…
todo el mundo en el riel.
Al mundo le falta un tornillo
que venga un mecánico…
¿Pa’ qué, che viejo?
Pa’ ver si lo puede arreglar.
¿Qué sucede?… ¡mama mía!
Se cayó la estantería
o San Pedro abrió el portón.
La creación anda a las piñas
y de pura arrebatiña
apoliya sin colchón.
El ladrón es hoy decente
a la fuerza se ha hecho gente,
va no encuentra a quién robar.
Y el honrao se ha vuelto chorro
porque en su fiebre de ahorro
él se “afana” por guardar.
Al mundo le falta un tornillo,
que venga un mecánico.
pa’ ver si lo puede arreglar.”
Y para escuchar:
“Al mundo le falta un tornillo”, por Julio Sosa
“Garúa” por Roberto Goyeneche
“Por la vuelta” por Ariel Ardit

