A TRUMP YA NO LE ALCANZA CON SER REY DE SU DECADENTE IMPERIO, AHORA QUIERE SER DIOS SOBRE LAS RUINAS DE LA HUMANIDAD

VisiónPaís/ abril 12, 2026/ Sin categoría

De la movilización de los pueblos del mundo por la paz y la derrota en todos los terrenos del imperialismo depende no ya el futuro de Irán, sino el futuro de la humanidad.

Por Leonardo Herrmann**

Abril 9, 2026

Como he dicho en otros artículos anteriores la agresividad, la virulencia y las amenazas grandilocuentes de EE. UU., no se deben a su fortaleza, sino al contrario a su infinita debilidad. No solo es la demostración de los delirios de un monarca psicópata con aspiración de ser Dios, como Donald Trump, sino de la profunda y patológica desesperación de un imperio que sabe que sus días como potencia hegemónica han pasado. Y que se aferra a su posición y ataca a los pueblos del mundo como una bestia herida de muerte al borde del abismo.

Hay algunos analistas que piensan que “todo esto de la guerra es producto de un estudiado cálculo del imperialismo» pero no todo es «tan calculado en EE. UU.». Y ahora EE. UU. es capaz en su desesperación de actuar como el niño que rompe el juguete para que nadie pueda jugar, la única diferencia es que ese juguete es el mundo, no hablamos de soldados de plomo, sino de seres humanos, familias, de pueblos, no estamos hablando de un juego, sino de estar en las puertas de un ataque nuclear. Porque si queda alguna duda a eso se refería Trump cuando Twitteo que, al fin del plazo del ultimátum, es decir por la mañana del miércoles “esta noche una civilización morirá», ya no le alcanza con ser Rey, ahora quiere ser Dios.

 

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