A falta de votos, buenas son las prisiones

VisiónPaís/ mayo 8, 2019/ Sin categoría

Por Alejandro Ippolito

Nicolás Wiñazki desde su madriguera en Clarín se entusiasma con la pronta recuperación del alfil preferido de la mafia judicial, Claudio Bonadío…

En una nota mal redactada, que denota cierto nerviosismo y premura por expectorar
algunas flemas periodísticas que responden a la desesperación del denominado “círculo
rojo” por encerrar a la causante de sus desvelos, Nicolás Wiñazki desde su madriguera en
Clarín se entusiasma con la pronta recuperación del alfil preferido de la mafia judicial,
Claudio Bonadío, afectado por una dolencia de cierta gravedad.

Vale la pena transcribir algunos párrafos de la nota:
“El titular del juzgado criminal y correccional federal número 11, Claudio
Bonadio, abrió los ojos ayer una vez entrada la tarde. Lo habían operado para
conocer los motivos de una dolencia que lo aquejaba hace varias semanas. Es un
hombre de pocas palabras y pocos lamentos. Los análisis y los resultados de la
cirugía habrían determinado que tenía un quiste ubicado detrás de un ojo. Dicho así,
suena más severo que cuando los especialistas médicos. (¿?) Bonadio está lucido
(lucido o lúcido) y evoluciona bien. Así se lo confirmaron a Clarín fuentes de la
Justicia, quienes conocen el trabajo del médico que trató al juez, el reconocido
Andrés Cervio. Si todo continúa como estiman las fuentes, el investigador del caso
“Cuadernos” podría volver a su trabajo en la fecha más o menos prevista: el 16 de
mayo.
Una vez recuperado, deberá ocuparse de lo que sería un hito judicial. El fiscal de la
causa “Cuadernos”, Carlos Stornelli, trabaja en el pedido de elevación a juicio oral
de parte de ese expediente, que también incluiría la pesquisa sobre la adquisición de
bienes multimillonarios que realizó el ex secretario privado de los Kirchner, Daniel
Muñoz, ya fallecido. Bonadio acompaña esas labores y tiene que firmar el escrito
final sobre el tema.
Antes de prepararse para cuidar su salud, Bonadio firmó una ampliación de
procesamiento de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner de alto impacto.
Lo dio a conocer el 20 de abril pasado.”
Parece ser que “antes que cuidar su salud” debe cumplir con sus dueños, nada de andar
rengueando antes de llegar a la meta que es “meter presa a Cristina” porque de no ser así,
ganaría las elecciones y se les termina la orgía a los dueños de la Argentina.
Por algo el juez Moro, de Brasil, el mismo que empujó a Lula a la cárcel sin ninguna prueba
en su contra para que el inmundo Bolsonaro se hiciera del poder; visitó en su momento a
Bonadío como para confiarle unos “tips” sobre cómo llevar a un inocente tras las rejas y
quedar como un héroe. Allá la red O Globo y los medios evangelistas operaron para esa
operación mediático judicial, aquí con Clarín, La Nación y sus secuaces. Con ritmo de bossa
nova o de tango la letra de la canción es la misma.
Continúa diciendo Wiñazki:
“El juez ratificó, además, ya con aval de la Cámara de Apelaciones, una medida que la
clase política evita tratar. Es el desafuero de la legisladora Fernández de Kirchner.
Si el Senado lo aprueba, ella deberá quedar detenida con prisión preventiva. Está
acusada, con ratificación de la Cámara de, de haber sido la jefa de una asociación ilícita
que usó medios del Estado para enriquecerse de modo ilegal. Bonadio agregó en la
ampliación del procesamiento de la ex presidenta 5 nuevos delitos vinculados a coimas.
El magistrado redactó en ese último escrito que la prisión preventiva sobre Cristina “se
hará efectiva cuando el Senado de la Nación apruebe su desafuero, o bien cuando
cesen sus fueros”. ¿Por qué la Cámara alta no trata esta cuestión de extrema gravedad
institucional?
No dice nada, en medio de su desesperación discursiva, esta marioneta de Magnetto, que la
causa cuenta con pericias falsas, cuadernos que no son tales sino fotocopias que simulan
ser parte de anotaciones cuantiosas que “se quemaron en una parrilla”, aprietes a
empresarios “arrepentidos”, ni sobre la cloaca de Comodoro Py al descubierto por las
acciones del juez Ramos Padilla que conforma un inquietante cuadro de “honor” de la mafia
política, mediática y judicial argentina, trabajando en conjunto con la Agencia de
Inteligencia nacional.

 

La Nación se cuida de hacer alguna referencia a sus empleados Stornelli y Bonadío, también
implicados en la causa por extorsión y espionaje.
Los número no dan, por más “inauguraciones” truchas que hagan, por más miedo que
traten de instalar por si vuelve ella y por mucho que se esfuercen en tratar de que la gente
deje de mirar su heladera y siga hipnotizada por las mentirosas pantallas; no hay más
margen. El montaje de este circo demencial se cae a pedazos y amenaza con aplastar a
todos los domadores y equilibristas por igual. Muchos periodistas con vocación de ratas en
un naufragio, empiezan a mostrar sus “descontento” con Macri para ir instalando de a poco
nuevas figuras que responderían gustosos a los intereses corporativos del imperio.
Hay que estar atentos y pendientes de cada jugada de estos mafiosos porque el poder que
tienen es muy grande y, particularmente, no estoy demasiado esperanzado con nuestra
sociedad que ha demostrado que sufre de amnesia selectiva e inducida.

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