Tiempo y distancia «La búsqueda de lugares remotos» – Segunda Parte
Por Bruno Pedro De Alto
Tiempo y distancia se explican uno a otro. Queda lejos aquello que requiere mucho tiempo en llegar. Si mejoramos la forma de viajar, el tiempo se reduce y ya no pensamos que el destino final quedaba tan lejos.
Los negocios se abren camino.
Con el advenimiento de las épocas modernas y el desarrollo de la primera revolución industrial, el mundo logró ser un lugar bastamente conocido y medido. El lograr hacerlo más pequeño, en términos subjetivos, fue la búsqueda del hombre de aquellos días. El cruce de los océanos, para llevar pertrechos militares y tropas de un lugar a otro del globo, o para comerciar y transportar divisas, era la causa que impulsaba el desarrollo de la navegación y el ferrocarril.
Sin embargo, la necesidad de transportar personas y cosas a lugares remotos, cada vez en menos tiempo, vio nacer otra necesidad, novedosa e inquietante. Hija de la guerra también, perfeccionada por el comercio y refinada por las transacciones financieras, el mundo moderno conoce las comunicaciones a distancia. Ya no son solo personas, materias primas y productos quienes viajan, ahora también son las señales. Por fin, al prescindir de lo material, se logra la inmediatez.
Los primeros telégrafos eran útiles pero su sistema era caro. Los primeros se desarrollaron en Francia y en Gran Bretaña, entre 1790 y 1820. La geografía de estos países favorecía su uso. Se colocaban sobre las colinas unos semáforos a querosenes y accionando unas persianas emitían sus señales. En las islas Británicas su uso se veía dificultado por el clima. La niebla y neblina a veces originaba confusión pues entrecortaba los mensajes y en el peor de los casos inutilizaba por completo el sistema. Se los conocía como “Telégrafo Hill” y su uso era bélico.
La electricidad trajo el gran aporte. El conde Volta demostró a la Academia Francesa la existencia de la electricidad ya en 1811. El físico había inventado la Batería Voltaica. Inmediatamente Napoleón alentó desarrollar el invento para fines bélicos: transmitir mensajes desde y hacia el frente de guerra. Sin embargo los primeros intentos terminaron todos en fiasco. Recién en 1836 un físico alemán, el Profesor Munke, logró transmitir una señal de un lugar a otro. Eso si no muy lejos, de una habitación a otra. El uso bélico debía esperar.
Se conocían experiencias tempranas de telégrafos voltaicos, pero su verdadero desarrollo se inicia en el tendido paralelo a las vías ferroviarias londinenses. Estos telégrafos utilizaban el código basado en rayas y puntos, ideado unos años atrás por un norteamericano: Samuel Morse.
En efecto, Morse había desarrollado su sistema de comunicaciones pero no consiguió apoyo financiero hasta 1840, pues como con todos estos inventos, los financistas no soltaban un solo dólaro libra si no veían el retorno. Este a veces estaba materializado no solo como dinero sino muchas veces como poder o dominación.
Pues, bien, los británicos desarrollaron el invento y lograron tender una línea paralela al ferrocarril en 1838. El telégrafo eléctrico dio gran apoyo al ferrocarril: seguridad y comunicación, además de un gran ahorro se podía ahora recorrer por solo una vía sin riesgo de colisiones. Su funcionamiento era aún sencillo: por el cable pasaba un solo mensaje a la vez.
Las telecomunicaciones dejan de ser patrimonio del ferrocarril y se constituyen en si mismo una empresa. En 1846 se crea la Electric TelegrphCompany de Inglaterra. Sus tendidos conectaban las estaciones del FFCC, el Correo, Scotland Yard, el Almirantazgo, el Parlamento y el Palacio Buckingham. Entre 1850 y 1860, importantes ciudades de Europa y América ya tenían los tendidos del telégrafo. Era ya un próspero negocio y significaba también una apreciable fuente de poder: la transmisión de la información. En 1870 la Electric TelegraphCompanyfue nacionalizada y formó parte del correo Británico. El manejo de la información empezó a ser una cuestión de Estado.
Los telegramas ya viajaban por toda Europa ¿su contenido?: negocios y apuestas. Los sociales eran apenas una cuarta parte del negocio.
Mientras tanto en los EEUU Samuel Morse, pudo por fin conseguir ayuda económica. En 1840 el Congreso le otorgó un subsidio de US$ 30 mil para desarrollar su telégrafo. En Baltimore se reunía la convención Demócrata y debía elegir a su candidato a presidente. Entre aquella ciudad y Washington, Morse tendió su telégrafo y empezó a funcionar un día antes de que se produzca tan importante noticia. Morse se hizo famoso y por lo tanto rico. Todos los diarios de aquel país incorporaron al telégrafo como un servicio importante: las noticias desde todo el territorio del país al instante. 36 mil kilómetros de líneas de telégrafo recorrían los EE.UU. en 1853.
En ese entonces se debatía como organizar comercialmente al telégrafo. Como dijimos antes, los británicos ya habían adoptado al telégrafo como patrimonio del Estado. Los norteamericanos, en cambio, veían que ferrocarril y telégrafo sumaban sus respectivas bondades, creando la Empresa de Comunicación y transporte más formidable de aquellos años: La Western Union.
En Alemania, Werner fon Siemens completó su primer telégrafo en 1849. Nace otra gran Empresa Comercial de las telecomunicaciones.
Una vez que cada país tuvo su sistema de telégrafos, vio la necesidad de integrar los sistemas entre las fronteras. Esto resultó sencillo. El problema se planteó como salvar las distancias a través del agua. ¿Cómo cruzar el océano? Los inconvenientes de aislación bajo el agua, fue resuelto en parte por Siemens. La “Gutapercha” es un látex originario de Singapur (isla del sur asiático), que era entonces una colonia Británica. Su incorporación como cobertura para cables submarinos fue un éxito. Como no podía ser de otro modo su explotación fue irracional. Las colonias empezaron a participar del éxito comercial de las telecomunicaciones, cosa que no dejarían de hacerlo hasta hoy, pero solo como países periféricos: aportando capital y materias primas.
En 1851 queda tendido el cable submarino que unía Londres con París. Pero EE.UU. era ya una gran potencia comercial, por lo tanto había que estar comunicada con ella.
La aventura de comunicarse instantáneamente del continente europeo con EE.UU., a través del mar, llegó en 1856. La idea de tender un cable a través del Atlántico comenzó con la formación de la AtlanticTelegraphCompany. El capital fue reunido en Gran Bretaña y se ordenó la compra de 2,5 mil millas náuticas(4)de cable grueso aislado. No con pocas dificultades el cable quedó tendido en 1858 y se cursaron varios centenares de mensajes. El primero de la Reina Victoria y el Presidente de los Estados Unidos. Después la línea quedo inactiva por fallas técnicas. Había quedado demostrado, no obstante, que la proeza era posible, y se suscribió entonces el doble de capital para la realización de otra tentativa en 1865.
Una dificultad con la que se tropezó en 1858 surgía del hecho de que ninguno de los buques existentes podía llevar todo el cable. Se había trazado el plan de que dos barcos se encontrasen en medio del Atlántico desde direcciones opuestas, y empalmasen sus respectivos cables. Pero en 1865 se pudo contar con el servicio de un buque de gran porte, capaz de cargar la totalidad del cable. Se trataba delGreat Eastern.
En efecto, en 1858, es botado en Gran Bretaña elGreat Eastern, que fue hasta 50 años después, a pesar de ser desguazado antes de esa fecha, el más grande del mundo con 211 metros de eslora y 18.900 toneladas. Diseñado por el ingeniero IsambardKingdomBrunel, fue pensado como buque de pasaje para las líneas del oriente -Great Eastern, significa «Gran Oriental»- pues poseía suficiente autonomía para llegar a la India y Australia desde Londres, dado que aún no se habían construido los canales de Suez y Panamá. Sin embargo en esos servicios, el enorme buque se dedicó a fundir empresas. A partir de 1865, se empleó a instalar cables telegráficos submarinos, dando una utilidad más rentable hasta la fecha de su desguace, próxima a 1880, para la cual todo el globo ya había sido interconectado, a excepción de los continentes separados por el Océano Pacífico, que tuvieron que esperar hasta 1900.
Se hizo inevitable para las empresas y los inventores entonces transmitir la palabra, pero esta es otra historia: la del teléfono y luego vendría la comunicación inalámbrica y su consecuencia directa: la radio.
Vendrá luego, de modo vertiginoso, la transmisión de datos e imágenes por satélite. Se empieza hablar del Tiempo Real(5). El mundo interconectado a Tiempo Real.
Del primer cable entre Europa y EE.UU., y el T&T-8, median ocho generaciones de cables submarinos. Pero el T&T-8 se trata de otra cosa: es un cable de fibra óptica, que permite 37 mil comunicaciones simultáneas, enviando señales telefónicas, correo electrónico, télex, televisión, datos informáticos, etc. Su costo de u$s 500 millones será rápidamente amortizado, y luego vendrá el próximo cable transatlántico, el T&T-9 que canaliza 80 mil comunicaciones simultáneas.
Por su calidad y volumen de trasmisión de datos, su costo y rapidez, pues es más veloz que las transmisiones de onda de radio que utilizan los satélites, han transformado a la comunicación por fibra óptica en una competencia seria para el servicio satelital. Además, como siempre, la disputa y la accesibilidad a estas vías de comunicación. Los recientes debates en Europa y EE.UU. sobre el destino de las autopistas informáticas: fibras ópticas para todo el mundo, es decir para toda la gente, o para que se puedan hacer grandes negocios.
Locuras a la enésima potencia.
Ernesto Sábato le hace decir a uno de sus más sorprendentes personajes(6), que creer en el dinero es algo así como una locura. Este es el argumento:“[…] que verdaderas multitudes depositan con infinitas precauciones pedazos de papel con propiedades mágicas que otras infinitas multitudes retiran de otras ventanillas con precauciones inversas. Proceso todo fantasmal y mágico pues, aunque ellos, los creyentes, se creen personas realistas y prácticas, aceptan ese papelucho sucio donde, con mucha atención, se puede descifrar una especie de promesa absurda, en virtud de la cual un señor que ni si quiera firma con su propia mano se compromete, en nombre del Estado, a dar no sé qué cosa al creyente a cambio del papelucho”. Inmediatamente después define a los pagarés y a los cheques, por su promesa de “papeluchos mágicos”, como “algo así como una locura al cuadrado”.
Hoy, ese personaje podría hablar de “Locuras a la enésima potencia”, pues ese papel simbólico, al cuadrado o al cubo ya no necesita viajar físicamente. Viaja electrónicamente alrededor del mundo. Ese dinero, a decir de los especialistas en realidades virtuales, en realidad está en lo que se podría denominar un no lugar, un lugar mediático. Son señales que generalmente viajan de oriente a occidente, a medida que avanza el día y en unas regiones del día se hace de noche y en otras empieza el día. Siempre a Tiempo Real, sin demoras pero sorprendentemente sin constancias corpóreas. Se compran cosas, empresas y voluntades, a Tiempo Real.
Mientras esto ocurre, el conocimiento técnico actual permitiría que cada una de las personas que habita la tierra, puede acceder a esos viajes pero, sin embargo, hoy todavía, son cientos de millones de personas que por carecer de todo, son ajenas a esta fantástica locura a la enésima potencia de alcanzar físicamente o virtualmente lugares remotos.
Notas:
Tiempo y Distancia: La información que contiene este artículo fue mayormente extraída de la lectura del libro de C. Northcote Parkinson.El surgimiento de la gran empresa.Editorial Crea S.A. Buenos Aires. 1981.
(4) 2,5 mil millas náuticas equivalen aproximadamente a 4,5 mil kilómetros.
(5) A partir de la velocidad con que viaja la información a través de la fibra óptica, esto es en fracciones de segundo próximas a lasmil millonésimas partes (un nanosegundo), se ha llegado al concepto de Tiempo Real. Este se explica así: el tamaño relativo de la Tierra (TR) es igual a la relación entre la distancia (D) y la velocidad (V) con que ésta es recorrida. Es decir TR = D / V. Cuando la velocidad tiende a infinito -ejemplo: velocidad de la luz en fibras ópticas- el tamaño relativo de la Tierra (TR) es igual a cero, La Tierra es recorrida en Tiempo Real (tr).
(6) El personaje es Fernando Vidal Olmos, protagonista del “Informe sobre ciegos”.


