Ocho países crean el PROSUR, “un foro sin ideología ni burocracia”
Por Alejandro Ippolito
Los presidentes de Argentina, Mauricio Macri; Brasil, Jair Bolsonaro; Chile, Sebastián Piñera; Colombia, Iván Duque; Ecuador, Lenin Moreno Garcés, Perú Martín Vizcarra; Paraguay, Mario Abdo Benitez; y Guayana, David Arthur Granger, firmaron este viernes la Declaración de Santiago, por la cual se constituyó el Prosur, el nuevo espacio que busca reemplazar a la Unasur. Uruguay, Bolivia y Suriname se abstuvieron.
A propuesta del argentino Mauricio Macri, Sebastián Piñera será presidente pro témpore de
Prosur por un período de 12 meses y la próxima cumbre será en Paraguay. En el Palacio de
La Moneda, donde sesionaron los presidentes, los tres países que se abstuvieron estuvieron
representados por funcionarios de menor categoría: por Bolivia estuvo presenta la
vicecanciller Carmen Almendras; por Uruguay, el subsecretario de Relaciones Exteriores
Ariel Bergamino; y por Surinam, el embajador en Santiago Marciano Edgar Armaketo. El
texto de la declaración hace una referencia indirecta a Venezuela, al mencionar que sólo
podrán ser parte de la alianza países democráticos.
Cerca del mediodía, los presidentes comenzaron a sesionar en el Palacio de la Moneda
debatir la creación del Foro para el Progreso de América del Sur (Prosur) y enterrar así la
Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), una creación multilateral diseña por Hugo
Chávez y Néstor Kirchner.
La “Declaración Presidencial sobre la Renovación y el Fortalecimiento de la Integración de
América del Sur” asegura que “este espacio deberá ser implementado gradualmente, tener
una estructura flexible, liviana, no costosa, con reglas de funcionamiento claras y con un
mecanismo ágil de toma de decisiones”. Y que tenderá a la “integración en materia de
infraestructura, energía, salud, defensa, seguridad y combate al crimen, prevención y
manejo de desastres naturales”
En una clara alusión a la situación venezolana, la declaración establece: “Que los requisitos
esenciales para participar en este espacio serán la plena vigencia de la democracia, de los
respectivos órdenes constitucionales, el respeto del principio de separación de los Poderes
del Estado, y la promoción, protección, respeto y garantía de los derechos humanos y las
libertades fundamentales, así como la soberanía e integridad territorial de los Estados, con
respeto al derecho internacional”. (NdR: ¿y entonces que hace Argentina en ese espacio?)
El entierro del Unasur y la creación del Prosur es un nuevo capítulo de la disputa ideológica
regional a través de la diplomacia multilateral. Cuando el entonces presidente venezolano
Hugo Chávez, el boliviano Evo Morales y el matrimonio Kirchner imponían la agenda de
América Latina, la Unasur funcionaba como una entidad costosísima que aceitaba las
relaciones con Cuba, Rusia, Irán y China. Chávez con su petróleo financiaba al Unasur, que
actuaba como una línea de defensa multilateral y dialéctica frente a los planes de Estados
Unidos.
Con la muerte de Chávez, y la llegada al poder de Macri en Argentina, Piñera en Chile y
Bolsonaro en Brasil, un nuevo capítulo geopolítico se inició en Sudamérica.

