Hay que seguir
Por Alejandro Ippolito
…este presente no se nos parece…
Necesitan nuestras voces los perdidos,
los distraídos, los anestesiados…
Hay que seguir, con cada ausencia que nos muerde, con la carcajada bestial de los dueños
de todo, con los que nos empujan cada día un poco más disfrutando la cercanía del abismo.
Hay que seguir, con las manos lastimadas de buscar bajo las piedras, con el golpe seco del
portón de una fábrica cerrada, con los pasos agotados de dejar huella en cada marcha
pidiendo que regrese aquello que nos hacía bailar en cualquier plaza.
Hay que seguir, atándole los cordones a la esperanza para que no tropiece, para que no se
caiga. Hay que seguir pintando el cielo de los días para borrar ese negro persistente que nos
promete la noche por cien años.
Hay que seguir porque este presente no se nos parece, porque se lo debemos a la historia, a
las cosas que cantamos, a las banderas que sostuvimos en lo alto con los ojos inundados.
Hay que seguir porque Santiago y tantos otros necesitan nuestras voces, como las necesita
ese Milagro que tienen encerrado y también la necesitan los pibes olvidados y los viejos
arrojados a la tristeza como una burla de los años. Necesitan nuestras voces los perdidos,
los distraídos, los anestesiados, los convencidos por los medios que los encienden y los
apagan cada día, los confundidos, los desmemoriados.
Hay que seguir porque es lo nuestro, porque desconocemos la derrota de las ilusiones,
porque seguimos en deuda con la memoria de nuestros muertos, porque solo desaparecen
aquellos que dejamos de nombrar, porque no nos vencen ni el miedo ni la censura, porque
juramos defender lo conseguido y porque hace muchos años dijimos NUNCA MÁS.


