«CRÓNICA DE UNA VICTORIA» CUANDO LA UTOPÍA SE HIZO REALIDAD
Adri Marino y Pedro E.Isequilla
Por Alberto R.S. Giordano**
Octubre 31, 2026
No resulta habitual una invitación a emocionarse.
El 26 de octubre pasado, quien suscribe, dialogaba amablemente con otros concurrentes, previo al ingreso a la Sala Raúl González Tuñon, en el auditorio del Centro Cultural de la Cooperación.
Poco después, ya en la misma, dio comienzo la proyección del documental “Crónica de una victoria”, reflejando el proceso de creación de la Facultad de Ciencias Veterinarias.
A lo largo del mismo se escucharon los relatos de quienes fueron artífices de este hito histórico, acompañados por “viejas “ fotos que mostraban la lucha en pos de ese objetivo.
Poco a poco, nos sumergimos en ella y el tiempo pareció retrotraerse. En una oportunidad le pregunté al gran maestro de la literatura, don Leopoldo Marechal, cuándo este consideraba un texto como “excelente”, y me respondió: “cuando después de la quinta o sexta página, el lector logra sumergirse en el relato”, y aquí eso ocurrió!. A poco de comenzado el film, estábamos ahí, vivenciando, sufriendo, compartiendo la lucha, esa utopía por momentos lejana. Conocíamos el final, pero desconocíamos el sufrimiento, las vicisitudes, la hipocresía de gran parte de una sociedad elitista que no comprendía a esos estudiantes que buscaban “crear” y «no dividir”.
Pero el clímax llegó después, cuando el documental culminó y las luces se encendieron.
Porque allí, en la sala, estaban ellos, y Pedro los invitó, uno por uno, a descender al escenario, y simplemente, hablaron.
Eran aquellos mismos “jóvenes” que hace más de 50 años habían vencido a la adversidad.
Cada narración calaba hondo, las voces entrecortadas, la emoción a flor de piel, el llanto contenido.
Nos habíamos transportado y estábamos allí, en cada lugar, en cada foto, en cada instante.
Quien esto relata, (obviamente, prescindiendo de los generosos servicios de la IA), no es veterinario, simplemente fui invitado al evento y reconozco, pocas veces me sentí tan identificado con tamaña lucha.
Ellos no dividieron una Facultad, ellos CREARON una nueva casa de estudios, jerarquizando a quienes desde hace 54 años, gracias a la UNIDAD, transitan sus claustros.

