PRODUCCIÓN PÚBLICA DE MEDICAMENTOS ES SOBERANÍA
Por Jorge Rachid
Octubre 22, 2026
Si la Salud es un Derechos Humano esencial y el Medicamentos son un Bien Social, el Mercado es un intruso en el marco de la Planificación Estratégica de la Soberanía Sanitaria.
El Financiamiento necesario, no puede ser determinante de las prioridades políticas en Salud, sino que la Planificación en Salud Comunitaria, con participación del pueblo, efectiva, ejecutiva, en la conducción de los procesos de prevención y atención, dan el escalonamiento de prioridades de las propuestas a ejecutar.
Se preguntarán porque la participación del Pueblo, en Comunidad Organizada, es decir con mesas de organización territorial, que describan los ejes de fortalecimiento comunitario de la salud, que están fuera de los llamados Centros de Salud, Hospitales y despliegues sanitarios comunales, que en realidad terminan siendo de atención de la enfermedad, antes que la promoción de los determinantes sociales que permiten ser parte de una comunidad sana.
Estos conceptos volcados desde la Medicina Social, instrumentada por el Dr. Ramón Carrillo, hoy estudiada como Epidemiología Crítica, y desplegada en forma sucesiva por aquellos profesionales que interpretaron cabalmente el concepto, que la Salud es propiedad del conjunto del pueblo.
Floral Ferrara, Alvarado, Mario Testa sin dejar de lado al Dr. Oñativia y el Dr. Aldo Neri del radicalismo que colaboraron en el desarrollo de una conciencia de salud pública comunitaria, que fue fortalecida por el Dr. Ginés Gonzalez García en momentos tormentosos del país, como la crisis del 2001 y promoviendo la Ley de Genéricos y el Plan Remediar, y después aportando al enfrentamiento de la Pandemia COVID.
Esos aportes dieron como resultante un importante aporte a los trabajadores de la salud del país, que más allá de pertenencias sectoriales, consolidan un perspectiva común en el desarrollo de objetivos estratégicos, que implican un combate frontal al posicionamiento de los sectores del Lucro y la Mercantilización de la Medicina
Hoy se llevan adelante políticas en esa dirección, como el 2° Plan Quinquenal de la Provincia de Buenos Aires, que avanza pese a los esfuerzos de los sectores corporativos concentrados, para impedir su avance.
Es donde irrumpe la Producción Pública de Medicamentos como una herramienta esencial de construcción de Soberanía Sanitaria, en un proceso que iniciado por Carrillo con el EMESTA, empresa de medicamentos estatales, produciendo desde materias primas, medicamentos esenciales hasta vacunas, que en los años 70 comenzó a ser desarticulado, por los llamados Chicago Boy, gestores de los Martinez de Hoz su iniciador en Argentina, seguido de los Machinea, Cavallo, Caputo, Stuggenzzer, Macri o Milei, que clausuraron la posibilidad de la respuesta sanitaria pública.
Desde la Década Ganada con Néstor y Cristina, las leyes 26.688 de Producción Pública de Medicamentos y la 27.113 de la ANLAP Agencia Nacional de Laboratorios Públicos, cuya conformación además de reglamentar la ley anterior, promovía un Plan Estratégico de Producción, que permitiría entregar medicamentos gratis con control de adhesión al tratamiento, a los enfermos de enfermedades crónicas no transmisibles, cuyas consecuencias la momento de su agravamientos, impacta en el 2° nivel de internación en forma abrupta, tanto humanamente como económicamente, fueron desarticulados.
Imaginemos un ACV, un fallo renal a diálisis, una isquemia de miocardio ATL y Stent, amputaciones y cegueras, complicaciones de procesos de Hipertensión Arterial o de Diabetes, además de cardiopatías y secuelas renales, glaucoma y otras patologías, como así también la alta demanda en Salud Mental, cuyos medicamentos son esenciales para mantener las enfermedades mentales bajo control y asistencia terapéutica.
La Producción Pública no es sólo, la fragmentación y elaboración de medicamentos, siempre con materia prima Importada en su totalidad en América latina. La PPM se comporta como Empresa Testigo de precios en el control de los medicamentos de la Industria, que tiene una cadena de ganancias que parte del 900%.
También se erige como la Importadora de los Medicamentos de Alto Precio y Baja incidencia del exterior, cuya cadena de valor se multiplica de manera exponencial, en el pase de manos.
No puede existir la PPM sin Investigación y Desarrollo, en especial en el desarrollo de los nuevos fármacos Biotecnológicos y la producción de Insumos para Laboratorios y Odontología, que hoy son mayoritariamente importados y pueden ser producidos en el país
Los sectores Mercantilistas intentan impedir ese desarrollo estatal, al calor del poder real que ataca, desfinanciando al CONICET, al ANLIS, al Hospital Público y todo aquello que pueda afectar los intereses concentrados, tanto de la Industria, como de las nuevas Tecnologías, que cada día agregan estudios y patologías, que consolidan su presencia habitual, creando una falsa conciencia sanitaria en la población, rehén de esos manejos omnipresentes, médico hegemónico y hospítalo céntrico.
La posibilidad de compras centralizadas, de materia primas e insumos, la capacidad de desarrollo de nuevos fármacos e insumos, la producción estratégica de conjunto, a los fines de evitar tiempos caídos en la producción por esterilización de líneas al cambio de medicamento, la capacidad instalada aprovechada al máximo, la capacitación profesional de amplias capas de farmacéuticos y bioquímicos en la producción, el despliegue de acuerdos entre provincias y municipios, evitando intermediaciones siempre costosas, la posibilidad realizar transferencias de tecnología a otros países de la región, dar respuesta a la extorsión de patentes que pretende EEUU e impedir desde una Agencia de Tecnología que supere al ANMAT actual, con control profundo de los medicamentos biotecnológicos importados que pretenden cobrar patentes y son mera copias y en algunos caso medicamentos en fase 3 de investigación, que requiere consentimiento informado, prescriptos como remedios corrientes.
Un país con Soberanía Sanitaria puede soportar una guerra global como la que hoy se comienza a desarrollar en el mundo, porque el primer Mercado que se cierra a nivel mundial en guerra, es el de materia prima de Medicamentos, que desde el UNASUR pretendíamos volver a producir junto a Brasil y Uruguay para 480 millones de latinoamericanos, lo cual originó una contraofensiva de la Industria, de la mano del Grupo de Lima de Trump, Bolsonaro y Macri, con la ayuda de Almagro desde la OEA, que lo destruyeron agotando esa posibilidad.
Como vemos hay obstáculos, como vemos hay enemigos de la Salud Pública, del Derecho a la Vida y del Medicamento como Bien Social.
