LOS INTENTOS DE FUSILAR AL PUEBLO
Lucía Claramunt
Por Lucía Claramunt**
Sptiembre 2, 2026
16 de junio de 1955. Aviones de la Aviación Naval y la Fuerza Aérea bombardean la Plaza de Mayo y disparan contra la Casa Rosada. El objetivo es asesinar al presidente Juan Domingo Perón. Logran que el máximo referente del pueblo argentino se exilie. Al atentado le siguen 17 años de persecución y proscripción política.
1 de septiembre de 2022. En medio de una persecución judicial sin precedentes, con una causa viciada de nulidad, un hombre llamado Fernando Sabag Montiel intentan asesinar a Cristina Fernández de Kirchner, pero la bala no sale. El diario Clarín publica una “premonitoria” editorial titulada “la bala que no salió y el fallo que sí saldrá”. A eso le sigue el encarcelamiento de la máxima referente del pueblo argentino y la proscripción política, impidiéndole “de por vida” presentarse a cargos públicos.
Las cuerdas que atan a uno y otro atentado son evidentes. Los responsables quedan impunes, en medio de operativos judiciales de encubrimiento y mediáticos para confundir a la sociedad. Pero al mismo tiempo, las víctimas: Juan Perón y Cristina Kirchner se enfrentaron a los poderes concentrados de la Argentina. Durante sus gobiernos, la redistribución económica fue la más alta de la historia moderna, el Estado cumplió un rol crucial en el ejercicio del poder, protegiendo la industria nacional y propiciando el desarrollo socio-cultural del pueblo argentino. El poder detrás del poder sigue sin comprenderlo, pero insiste en eliminar a la persona para eliminar las ideas.
Ayer se cumplieron 4 años del intento de asesinato a Cristina Kirchner, y nada está claro, salvo el encubrimiento y el desvío de pruebas por parte de la Justicia Federal. El pueblo argentino se moviliza nuevamente para pedir Justicia, pero también para que se restituyan los derechos políticos, de la presidenta que dio los mejores años en este siglo.
El pueblo de San Isidro no es ajeno. Con el acompañamiento de Teresa García, luchadora incansable de las causas populares, movilizó hacia San José 1111, para decirle al poder concentrado que han vuelto a equivocarse. Proscribiendo a Perón no mataron al peronismo y tampoco podrán hacerlo con Cristina. Mientras haya Patria, habrá pueblo. Y el peronismo estará ahí para defenderlo.
