EL MUNDIAL
Por Viviana Britos
Julio 18, 2026
Cuando salgo a la calle a festejar otro partido ganado en este mundial, me detengo a observar la necesidad que tenemos de compartir.
Compartir en la alegría, no en las protestas o el enojo.
Compartir la unidad que nos brinda la selección. Cubiertos todos por una sola bandera, la celeste y blanca que nos identifica.
Camisetas, tambores, bombos, vuvuzelas, globos, vinchas, gorros, anteojos, corbatas, banderas, tatuajes. Todo se comparte.
Compartir el simple hecho de pertenecer, ser parte de, sin distinciones, ni prejuicios.
Abrazos, saltos, canciones, lágrimas, gritos, todo se comparte.
Ávidos de compartir la esperanza de ganar la cuarta estrella.
Aunque sea por un rato. Aunque sea en un contexto desfavorable del país y del mundo.
¿Me gustaría que este fervor también se diera en otras circunstancias? Si, claro que sí.
¿Me gustaría que estas expresiones se dieran en cada rincón del país y fuera para otras situaciones? Si, claro que sí.
Pero hay una verdad: el fútbol nos une, nos enorgullece, nos agiganta. Nos permite estar alegres, nos libera, nos oxigena, nos hace sentir que somos Argentinos, con mayúsculas.
Asi que por el momento sigamos disfrutando.
