HOMERO MANZI A EVITA
La columna de María Macaya
Mayo 10, 2026
Un payador es un poeta, un poeta popular. Un payador es un repentista,
improvisa versos acompañado de su guitarra. Con espontaneidad y gran
habilidad, construye rimas sobre el asunto que lo ocupa en cada
circunstancia.

En 1949 Homero Manzi compuso la milonga “Versos de un payador a la
señora Eva Perón”. Un homenaje poético y musical a Eva Perón.
Manzi eligió el estilo tradicional del payador para crear esta obra. A
través de este género gauchesco, logró transmitir emociones profundas
utilizando metáforas y hermosas frases que dan cuenta de los valores y
grandezas de las figuras de Eva y Perón.
La canción no solo es un tributo personal, sino también un reflejo del fervor popular y la devoción que Eva Perón inspiró en las masas.
En homenaje a su nacimiento, el 7 de mayo de 1919 en la ciudad de Los
Toldos, Buenos Aires, reproduzco los versos de esta bella y significativa
composición de Homero Manzi.
Con aire de payador entro a su casa, señora,
con la guitarra canora templada por el fervor.
Cada clavija, una flor, y cada cuerda cantora,
una pulsación sonora que resalta con amor
para vibrar en su honor, mi dignísima señora.
No se acostumbra actualmente este estilo de canción,
se fue con la tradición del payador elocuente.
Pero siento, de repente, que en esta noble ocasión
debo hacer una excepción para cantar gentilmente
mis décimas oferentes que dedico a Eva Perón.
Mas debo, con su licencia, o más bien con su perdón,
reanudar la improvisación y borrar mi inexperiencia.
Cegado por la impaciencia cometí la incorrección
de hacer la salutación olvidando, en mi imprudencia,
de festejar en su ausencia al General Juan Perón.
Él es el verbo mayor y usted la mayor templanza.
Él es la punta de lanza y usted la punta de amor.
Él es un grito de honor que hasta el deber nos alcanza,
y usted la mano que amansa cuando castiga el dolor.
Él es el gran sembrador y usted la gran esperanza.
Él es el gran constructor de la patria liberada
y usted, la descamisada que se juega con valor.
Los dos uncidos de amor son vanguardia en la cruzada,
las masas, emocionadas al brillo de este fervor,
han jurado con honor morir en esta patriada.
En estilo payador canté en su casa, señora,
con la guitarra sonora templada para su honor.
Perdóneme si al favor de su mano acogedora,
mi pobre musa cantora no supo cantar mejor
al restallar con amor en esta casa, señora.
Desde esta columna también rendimos homenaje a la incomparable Evita
a 107 años de su nacimiento.

