DE MILITANCIA, DOGMAS Y DOCTRINAS

VisiónPaís/ febrero 15, 2026/ Sin categoría

Por Héctor Pellizzi

Febrero 13, 2026

El militante se diferencia del simpatizante porque no es un seguidor, tampoco un apasionado sin compromiso ni un entusiasta por algunos momentos, se diferencia, porque milita con el ejemplo del legado de su partido político, de su doctrina o de su dogma. Tiene historia, tiene dolor, tiene abnegación y sobre todo dignidad con sus pares.

El legado de un Partido se guía por instrucciones y/o estatutos, estos pueden cambiar, a pesar de su tradición, si el pragmatismo de sus dirigentes así lo crean necesario y no lleva el peso de la traición porque se escuda en los “nuevos tiempos”.

Ya la doctrina es el cuerpo de enseñanzas generalmente filosóficas que guían un sistema, que crea una ideología, es un sistema organizado que busca guiar el comportamiento y la forma de ver el mundo de las personas. La doctrina tiene Coherencia, sus ideas están conectadas entre sí, no son pensamientos sueltos y tienen una finalidad, además, lleva la autoridad que le da su concepción y se enseña y se difunde para que otros la sigan, de ahí viene la palabra «adoctrinar», aunque hoy esa palabra tenga a veces una carga negativa. La doctrina es dinámica y más extensa. Se enseña como el verdadero camino, pero permite cierto grado de estudio, reflexión e incluso puede evolucionar.

Un dogma se asienta como un principio innegable. Se considera una verdad revelada por una divinidad que no admite réplica. Es rígido y definitivo. El dogma es esa página del manual que tiene un sello de «verdad absoluta» y que no se puede cuestionar ni cambiar bajo ninguna circunstancia.

“Para que un sistema funcione se necesitan dirigentes que hagan, no que digan, que escuchen, no que oigan (no es lo mismo), que sean críticos en el análisis, no que obedezcan ciegamente sin un mínimo de razonamiento, que propongan. no que rezonguen, que se formen, no que deformen, que caminen el legado de sus banderas… Necesitamos dirigentes revolucionarios no conservadores, que se comprometan con la realidad, no que se hagan los distraídos, que se la jueguen, no que arruguen, que piensen y hagan política, no que piensen y hagan negocios”.(NB)

“¿Los hay? Claro que los hay, que nunca te vendan que no. Un viejo General decía algo muy interesante… «los mejores no vienen solos, hay que ir a buscarlos» y ofrecerle lo que su ejemplo merece” (Néstor Bellini)

Fuente La Voz de los Barrios
Compartir esta entrada