EL VALOR DE LA VERDAD
Cultura por Viviana Britos
Febrero 15, 2026
Una mujer joven espera en la cola ser atendida. No hay mucha gente. Su hijo de 6 o 7 años está inquieto. Ella le hace una pregunta sobre la tarea de la escuela. El niño comienza a hablar perturbado y molesto, la madre lo interrumpe severa y le dice con firmeza:
─No hay lugar para los embustes.
El nene se pone colorado y baja la mirada. Se avergüenza y la madre con ternura le acaricia la cabeza.
Fui testigo de ese momento y pensé aún seguimos enseñando el valor de la palabra y el valor de la verdad.
Respetar la palabra dada al otro, por uno y por el otro. Hacerse cargo de las propias palabras y de sus consecuencias. Hablar con la verdad, nuestra verdad, defenderla argumentando con más palabras el sentido de la idea.
Creer en las palabras de los otros, en sus ideas y en sus argumentos cuando los hubiera, aún, cuando estemos en contra.
Pero…¿cómo vivir hoy, dudando de la veracidad de todo lo publicado en cualquier medio? ¿Cómo se estructura una sociedad basada en la mentira institucionalizada? Todo es engaño, contradicción aún en el mismo párrafo, de los discursos. Inventos, falsedades que se publican como ciertas. Miente, miente que algo quedará.
Algunas notas periodísticas y los discursos son limitados, pobres de ideas, incapaces de ser expresados con fluidez y claridad. Esto no creo que sea casualidad. Lo que se lee y se escucha tiene un alto grado de violencia y el actual gobierno los utiliza como factor de orden y regulación social.
El odio y la violencia son las formas que tienen para defender sus propios intereses que están muy lejos de los nuestros.
No subestimemos el modus operandi. Como dice Rocco Carbone en su libro Ultra “La violencia suele tener el propósito de colonizar el poder ajeno// que tiende a eliminar o desplazar competidores y enemigos, o cuando esto le resulta imposible, a parasitar su espacio de poder.” Esto es lo que esta ocurriendo en el poder legislativo, ni que decir en el judicial.
El engaño, la mentira reiterada, no es ingenua. Nos desbarata, nos deja inerme, nos rompe. No somos una sociedad rota.
Para imponer y acomodar el relator perverso del gobierno, éste crea el llamado Ministerio de la verdad:
La Oficina de Respuesta Oficial de la República Argentina fue creada para desmentir activamente la mentira, señalar falsedades concretas y dejar en evidencia las operaciones de los medios y la casta política.
Porque solo “informar” no alcanza si la desinformación avanza sin respuesta. Vamos a combatir la desinformación brindando más información, todo lo contrario a lo que los sectores políticos vinculados a la izquierda hacen cuando gobiernan, donde buscan censurar a los opositores tanto en los medios tradicionales como en las redes sociales.
Esta decisión es contundente: estamos sumando una voz oficial para desmentir operaciones, lo contrario a la censura. El derecho a la libertad de expresión es sagrado para esta administración. Desde el primer día, este Gobierno decidió dejar de financiar relatos con pauta oficial y sostener estructuras que confundieron periodismo con negocio político.
Desde entonces, la mentira se volvió más ruidosa. Por eso, además de informar, es necesario desmentir con claridad y sin rodeos. Esta Oficina no busca convencer ni imponer una mirada. Tiene por objetivo que los ciudadanos puedan distinguir hechos de operaciones y datos de relatos.
(Cuenta X)
Leamos con atención.
Nos siguen menospreciando, nos hacen creer que solo ellos tienen la verdad. Una verdad mentirosa, autoritaria y discriminatoria. Ellos nos quieren sumisos, imponiendo su propia voluntad.
Pero nosotros sabemos mirar. Podemos distinguir la verdad de la mentira.
Tendremos que seguir enseñando el valor de la palabra y el valor de la verdad.
No demos lugar al embuste.

