CRÓNICA DE UNA PALIZA ANUNCIADA

VisiónPaís/ septiembre 12, 2025/ Sin categoría

Por Ariel Gómez Barbalace

Septiembre 10, 2025
En la elección del domingo se disputó una agenda conocida en la Argentina: la repetida dicotomía peronismo-antiperonismo . El Gobierno eligió centrar su campaña en esta dialéctica estructurante de la política nacional desde hace décadas. Un signo de debilidad . Cuando los oficialismos eligen llevar adelante una campaña del miedo es porque son conscientes de la falta de potencia o del rechazo que tienen sus acciones de gobierno, y apuestan entonces a que ofrecer que “los otros son peores”.

En una elección provincial, el gobierno eligió nacionalizar, en su peor momento. En un territorio donde gobierna el peronismo, donde debe dar explicaciones concretas, apostó por el miedo abstracto. En el territorio más fuerte para el peronismo, agitó el antiperonismo.

El gobierno de Milei es un gobierno sin territorio. En eso es una novedad. En el 2023 ganó en provincias donde nunca estuvo. Fue una bofetada para los que construyen esas otras redes, las de cercanía, las de lo concreto.

En esta primera mitad de mandato, no puso demasiada energía en la construcción territorial. Es mas, al embestir contra el PRO hasta humillarlo, rompió una red territorial de la que se sirvió en noviembre del 23. Se los contamos el viernes: los referentes territoriales del PRO, que colaron algún candidato en las listas de los territorios que no gobiernan, no se habían involucrado en la campaña e iban a mirar para otro lado el domingo.

El Gobierno recibió un típico voto castigo en el territorio donde mayor impacto han tenido sus políticas económicas. “No me alcanza para llegar a fin de mes”, es la respuesta más repetida que uno puede escuchar en el conurbano cuando se consulta por la situación económica.

Recibió ese voto sin rojo territorial para contener. En el conurbano, tuvo solo 3 intendentes dentro de la alianza: Diego Valenzuela, Ramón Lanús y Soledad Martínez. Y a esta última la rasparon hasta el último momento en el cierre. Los tres ganaron. Pero son solo 3 de 24 municipios.

En la mayoría de los otros 21 municipios, las referencias libertarias son muy pobres, en manos de coordinadores sin experiencia y rodeados de personajes marginales de la política local: buscas , dirigentes poco presentables que fueron marginados de los partidos tradicionales, y siempre intentan ser referencias locales de los incipientes armados nacionales. No importa el color ni la ideología. Ahora toca libertaria.

Un gobierno sin territorio fue una elección de intendentes. El peronismo los puso en todos lados: en las listas seccionales, de testimoniales en las locales. Los libertarios tuvieron como candidato sólo a Valenzuela, uno que pegó el salto del PRO, y que ofreció lo único para referenciar en el territorio. En San Isidro, Ramón Lanús habló de su gestión y su candidato, Jorge Álvarez, reivindicó el rol de Estado, la obra pública y el “no robar” en tiempos del 3%. En Vicente López, no hubo una sola referencia al gobierno nacional en la campaña.

La pobreza de la dirigencia local violeta se pudo ver también después de las elecciones: concejales electos de LLA tratando de mostrar como un crecimiento lo que fue una paliza, comparando los votos violetas del 23 (sin el PRO), con los del 25 (junto al PRO). Tomar a la gente por tonta nunca es un buen camino . Que lo hagan los principales referentes distritales, desde sus cuentas oficiales, es otro de los síntomas que explican el resultado del domingo.

Ganaron los intendentes, ganaron el territorio y ganaron Kicillof. El gobernador llegó con el desdoblamiento, en contra de lo que pensaban Cristina y Massa. Se expuso a discutir la provincia, el conurbano. Apostó fuerte y ganó. Quedó fortalecido en la interna, que volverá a ser tema el 27 de octubre.

El lunes Kicillof llamó a cada intendente de su armado y les pidió el máximo esfuerzo de cara a las elecciones nacionales. Quiere encarar el proceso que se abre el 27/10 sin el pase de factura que los suyos soltaron la elección nacional. También aposté a bajar la lista de Fernando Grey, donde también juega Ariel Sujarchuk.

El gobierno armó una mesa provincial. Llamó a intendentes. Valenzuela y Lanús estaban ahí. Es el primer gesto de valorización de lo territorial. Veremos que margen de maniobra tiene en estas semanas para achicar el resultado. Van a ir a buscar a los que no votaron. Hay más de 1 millón y medio de personas en la provincia que votaron a Milei en el ballotage y que no fueron a votar el domingo. El peronismo también perdió votos. El votante peronista también está decepcionado, pero fue más fuerte expresar el rechazo a Milei.

Un párrafo para Katopodis . Buena elección de candidato, una de las claves del triunfo. El “funcionario que si funciona” es uno de los pocos que tuvo sobrevida del Albertismo, es respetado por todos los sectores, y su perfil de militante territorial, simple y cercano, llega al simpatizante peronista, cansado de las roscas sin fin y las intrigas palaciegas de su espacio.

Antes de meternos en algunos territorios, algo de lo que viene: el peronismo hace mal si piensa que ganó. Perdió Milei. El peronismo fue la herramienta para expresar ese malestar.

Por estas horas vimos un estado de euforia en algunos referentes del peronismo. Mala señal. Poner límite a algo es muy distinto a constituir una propuesta que pueda ser convocante. Otra vez la grieta: en una legislativa, el votante de Milei, decepcionado, se quedó en la casa. Pero en una ejecutiva, si no logras tender un puente para que algún cruce, no alcance. En 2019, fue la idea que con Alberto se recuperaba la bonanza económica y se corregían “excesos ideológicos”. Le funcionó al peronismo para ganar. ¿Podrán otra vez reinventarse para ofrecer algo que pueda presentarse como nuevo para que la sociedad les de otra oportunidad?

De cara al 2027, el peronismo debe definir liderazgos. En la intermedia de Macri, el peronismo perdió en la PBA, pero ordenó a la interna (CFK lo sepultó a Randazzo). Ahora, ganó, al menos la provincial, por paliza, pero postergó el orden interno.

Vamos a los territorios.

Espero que estas líneas les hayan servido para pensar y entender un poco cómo se mueve el poder desde los territorios.

Fuente Política Conurbano
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