JUSTICIALISMO VS TRANSHUMANISMO

VisiónPaís/ julio 22, 2025/ Sin categoría

Por Francisco Pestanha*

Junio 30, 2025

El gobierno libertario se encuentra inscripto, cuánto menos así lo ha expresado públicamente, en una corriente denominada ¨anarco-liberalismo¨ de dificultosa precisión, aunque indudablemente nutrida de un individualismo filosófico llevado al extremo.

Pero a la vez, a partir de gestualidades ostentosas y rayanas en lo ridículo y otras acciones sugestivamente sinuosas, Milei y los suyos, se alinearon notoriamente en una de las versiones de la ideología trans – humanista que – entre otros – lidera el multimillonario Elon Musk.

El transhumanismo como sostuvimos, constituye una IDEOLOGIA que, entre otras proposiciones, plantea la superación – tecnología mediante – de las limitaciones psicológicas, cognitivas y corporales de la especie humana en el marco de un ¨dogmatismo que profesa incondicionalmente el progreso ilimitado¨.

La humanidad para dicha tendencia, es tan solo un ¨proyecto¨ que admite cualquier medio para auto-mejorar la especie, a partir de modificaciones genéticas, implantes cerebrales, implantes biónicos y hasta potenciales ‘transferencias de conciencia’. Es decir hasta la más profunda ligazón- sustitución entre lo biológico y tecnológico, todo ello inducido y conducido por la ‘razón instrumental’ (Adorno y Horkheimer) la misma que condujo hacia el nazismo.

Mientras la ideología tranhumanista presupone una mirada individualista del ser humano proponiendo la modificación o sustitución ontológica de las personas en tanto tales, el humanismo esencialista plantea el sostenimiento de nuestra naturaleza constitutiva e imperfecta, mejorando nuestras conductas para preservar y coexistir armónicamente con los demás seres. No niega la ciencia y la tecnología, sino que propone una visión humana de ella considerándola una herramienta no un fin.

Para los fines transhumanistas, numerosos dispositivos ¨ya están cotidianamente haciendo lo suyo¨, provocándonos en forma permanente alteraciones y disfunciones cognitivas, atencionales, adictivas y emocionales, entre otras tantas, es decir preparándonos sutilmente ¨para lo que viene¨. A todo ello debemos hacer mención a que tales dispositivos se encuentran segundo a segundo ¨alimentándose gratuitamente¨ de nuestros datos.

En contraposición y nítida tensión radical con estas posturas, un renovado humanismo esencialista intrínsecamente incorporado a la filosofía justicialista, resurge, sosteniendo que, la vulnerabilidad y las imperfecciones, son parte constitutiva de la naturaleza humana y en tanto de su dignidad. El humanismo además opone radicalmente a la visión ‘tecno instrumental de la razón poshumanista’, una mirada de la razón esencialmente ‘especulativa contemplativa y participativa’ de lo real orientada – no hacia el dominio del mundo- sino hacia nuestra integración y coexistencia con él, del que naturalmente somos parte.

Por su parte, desde una perspectiva antropológica, mientras la el transhumanismo presupone una mirada individualista de ser humano proponiendo la modificación o sustitución ontológica de las personas en tanto tales, el humanismo esencialista plantea el sostenimiento de nuestra naturaleza comunitaria, constitutiva e imperfecta, mejorando eso sí nuestras conductas para preservar y coexistir armónicamente con los demás seres. No se niega la virtualidad de la ciencia y la tecnología, sino que se propone una visión humana de ellas considerándolas herramientas no
«fines».

La amenaza tranhumanista pues ya está en marcha, ES AHORA, no hay más tiempo. Mientras muchos seguimos sosteniendo que la realización humana es necesariamente de base comunitaria a través de las relaciones de proximidad, los vínculos afectivos, la relación con el entorno, las tradiciones compartidas, la cultura, las libertades, las responsabilidades mutuas, las imperfecciones y la finitud.

La propuesta transhumanista preanuncia un reduccionismo bío – info – tecnológico, que, de seguir avanzando, privará a las futuras generaciones de su herencia humana, y al universo, de una especie que coexistió y formo parte durante milenios de él. No olvidemos nunca, que en su tiempo la ¨originalidad´, fue precondición necesaria para nuestro bienestar

*Ensayista, docente universitario. Autor del libro Aportes Para Un Pensamiento Nacional Latinoamericano.
Fuente AGN Prensa
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