Documento secreto. La historia según Cambiemos
El PRO, como socio principal de CAMBIEMOS, no ha tenido ninguna preocupación por tener una visión de la historia. Hugo Presman accede a un documento secreto con “La historia según Cambiemos”, que permanece guardado bajo cinco llaves y que pronto se dará a conocer. Ahí se describe una visión histórica que se aleja del Mitrismo y de las distintas variantes revisionistas. ¿Será realmente una humorada o la visión de los hechos del partido más joven? ¿Imaginación o realidad? Queda en cada lector tomarlo de una u otra forma.
Por Hugo Presman*
Las declaraciones de Elisa Carrió sobre el Fondo Monetario Internacional fueron tomadas como una nueva demostración de su incontenible verborragia. La chaqueña había elogiado “la jugada del Fondo” que, según ella “paró a los golpistas”. “Esta es la lectura de cómo actuó Lagarde, me encanta”, expresó con ese tonito de presunta clase media alta. Sin embargo, lo que la diputada estaba expresando, premeditadamente o no, son algunas de las conclusiones de un documento ultrasecreto redactado con enorme sigilo por aún desconocidos historiadores PRO. Hemos accedido a ese documento del cual sólo transcribiremos algunos párrafos. El mismo se reproducirá en forma íntegra en el blog http://presmanhugo.blogspot.com.ar/ en 72 horas.
DOCUMENTO SECRETO
Habiendo sido encomendados por Mauricio para la redacción de una historia PRO, nos hemos visto en la necesidad de apartarnos de la versión de Bartolomé Mitre por sus excesivas concesiones populistas y por haber confundido, intencionadamente o no, derrotas convertidas en victorias en el relato edulcorado. El presente trabajo pasará a ser nuestra mirada hacia el pasado, algo que no nos preocupó porque a nosotros nos interesa casi en exclusividad el futuro y la gestión. Así por ejemplo en la historia escolar se hace una versión apologética de las denominadas Invasiones Inglesas de 1806 y 1807 cuando ahí puede estar prefigurado el origen del fracaso argentino. Denominar invasión a un intento de los ingleses de adoctrinarnos sobre el libre mercado y las ventajas del librecambio es un despropósito inconmensurable que no hemos superado. Hoy pueden observarse algunas taras que arrastramos por más de doscientos años: la falta de hospitalidad hacia el amigo extranjero anglosajón y arrojarle aceite caliente (consecuencia directa de que España subsidiaba el aceite lo cual como ha quedado demostrado fomenta el derroche). El heroico Virrey Rafael de Sobremonte, un hombre que se adelantó a su tiempo, huyendo con los tesoros en busca de encontrar un sitio donde dejarlos a buen resguardo, ya que lamentablemente no contaba con refugios seguros como sí poseemos nosotros, nos referimos a esas creaciones excelsas del capitalismo que son las off-shore. Incluso en la década perdida se sostenía falazmente que “la Patria es el otro” cuando la modernidad significa sostener que “la Patria son las off-shore”. Si se hubiera permitido acceder a las buenas intenciones de la Rubia Albión, hoy todos hablaríamos inglés, el lenguaje que nos hubiera facilitado el ingreso irrestricto al mundo. Además la victoria sobre los ingleses, que para nosotros fue una derrota, llevó al desarrollo de un sector extremadamente ineficiente como las academias de enseñanza de ese idioma o los colegios bilingües, como se observa en tantos dirigentes que no hablan el idioma de Shakespeare o aquellos que sí lo hacen pero en forma muy deficitaria como Domingo Felipe Cavallo, Fernando de la Rúa y permitan un flanco crítico a nuestro líder Mauricio Macri, que no tiene precisamente un manejo excelso del idioma de Charles Dickens. Pero los argentinos no aprendemos de las experiencias atroces de los populistas, como cuando gobernaba un tenebroso dictador -todos los gobernantes populistas son dictaduras- un criminal como Juan Manuel de Rosas, se enfrentó con las expresiones exquisitas de la civilización de esa época como Gran Bretaña y Francia. En nuestra versión de la historia estas son derrotas. El hecho que San Martín le enviara su sable corvo al tirano y se ofreciera a luchar contra los dos países más civilizados del planeta, es una prueba más de que su populismo lo enceguecía. Debemos sostener sin el menor pudor que nuestro corazón está con los unitarios de Montevideo que hacían alianza con las tropas extranjeras libertadoras.
Nota completa AQUÍ
Fuente La Tecl@ Eñe


