VisiónPaís/ octubre 6, 2019/ Sin categoría

Por Alejandro Ippolito
Demasiadas preguntas para pocas respuestas.
¿Desde dónde se habla de la pobreza en Argentina? ¿Cómo puede ser que cualquiera hable de lo que no sabe con total impunidad? ¿Hasta cuándo le van a seguir faltando el respeto a los pobres en este país? ¿Desde cuándo somos una sociedad tan miserable?
La pobreza no se opina. La pobreza se vive, no se sabe desde un escritorio o un estudio de televisión. El hambre no se discute en la mesa de una bar. El hambre no es cuestión de fe, poco importa si alguno cree o no en ella. Existe y es aberrante. La pobreza y el hambre no son abstracciones teóricas ni debería ser un botín de guerra de políticos e improvisados.
Hay seres abyectos que proponen terminar con la pobreza haciendo volar las villas miseria por los aires. El traidor al pueblo y la patria. senador Pichetto, volcado felizmente a su lugar de origen la, derecha recalcitrante y violenta, se ha impuesto la tarea de parecer aún más bruto que el presidente, más bestial, más básico. No es una ingenuidad ni torpeza discursiva. Es un político de muchos años de ejercicio que sabe medir temperaturas sociales y esperanzado por el efecto Bolsonaro, se mira en ese espejo y se sonríe.
Hay un sector social rotundamente derechizado, furioso, desencajado, que pide más bala y más palos para los negros, más muerte y más cárcel. La tarea iniciada por Pichetto y apuntalada por Patricia Bullrich y sus requisas urbanas, es la de fidelizar al núcleo duro de Cambiemos que no lo quiere a Macri sino a todo aquel que proponga matar un pobre, deportar bolivianos y paraguayos, cerrar fronteras y hospitales, cortar manos y cabezas y exterminar indigentes para embellecer las calles.
Se trata de la pobre gente, la que tiene una pobreza voluntaria, los que son pobres de entendimiento y de ciudadanía. Pobres personas que no son personas pobres.
Y de esta manera nos encontramos con gente que nunca trabajó que manda a los otros a agarrar el pico y la pala. Porque los guardianes de la patria se han ganado su vagancia, es el descanso de los justos. Tenemos un presidente que no ha trabajado nunca, que durante su mandato estuve tres meses de vacaciones, que no sabe lo que es tener una necesidad, un deseo sin cumplir. Un Estado plagado de ministros y secretarios sin la más mínima empatía por el humilde, sin vocación por resolver ningún problema, solo les sale la degradación del pobre y la estigmatización del desocupado como única respuesta.
EEUU ha sembrado pobreza y horror en todo el mundo, pero solo se preocupa cuando el resultado de su política exterior se levanta y camina hacia su frontera. Entonces es cuando el presidente ordena detener la horda infecta de pobres y desesperados a cualquier costo. Trump ordena el exterminio mientras el pueblo norteamericano consume obscenamente sin medida, porque el consumo es el opio de su pueblo, la anestesia que justifica la barbarie.
Y por estos rincones es lo mismo. Aquello que han elegido a este gobierno como su más fiel imagen han sostenido con su voto el cierre de fábricas, empresas y comercios en todo el país; han avalado con su aplauso a un gobierno que hizo de los despidos masivos un pasatiempo y sin embargo, a grito pelado en cada marcha, esos mismos votantes tildan a los otros de vagos y se enredan en teorías sin sustentos sobre indigentes pagados y planes sociales millonarios.
El gran problema de este país no es la gente pobre, es la pobre gente. A la gente pobre se les brindará las condiciones necesarias para salir de esa condiciones mientras haya gobiernos nacionales y populares que nos les den la espalda.
Pero la pobre gente, la que vive envenenada, la que besando un crucifijo maldice a los demás porque Clarín se los ordena, los que recitan de memoria un editorial de La Nación antes de dormirse como un rezo, esos son los que más me preocupan. Los gobiernos pasan y la sociedad queda. Si no resolvemos la infección mediática que hace metástasis en todo nuestro territorio, difícilmente podamos pensar en una patria justa e inclusiva que nos contenga de forma duradera.
Octubre 6, 2019
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